El sector enfrenta al gobierno con pedidos de 50% sobre la asignación de clase. El Ejecutivo tendría pensado ofertarles 22%. Se trata del segundo paro clave en la administración de Pérez después del de los docentes. En la foto: la guardia del N

Los gremios de la Salud arrancaron este martes con un paro en todos los hospitales y centros de atención

Por UNO

Sara Gonzá[email protected]

 

Este martes la administración de Francisco Pérez enfrenta el primer paro convocado por los gremios de la salud. Se trata de la segunda medida de fuerza en un sector clave (el primer paro lo protagonizaron los maestros, con una marcha histórica por las calles de Mendoza).

Luego de los roces verbales que protagonizaron durante la semana pasada el gobernador y la dirigencia gremial de ATE y AMPROS, Pérez no quiso adelantar en qué consiste la propuesta salarial que elevarán mañana en la reunión paritaria acordada en la Subsecretaria de Trabajo. El mandatario no habló de porcentajes fijos contenidos en la propuesta sino de porcentajes variables, pero dijo que “la propuesta contempla todas las realidades laborales dentro del sector”.

“Cuando hablamos de salud hablamos de distintos segmentos; la propuesta contempla las locaciones de servicio, las personas que están en planta permanente, aquellas que cobran la asignación por riesgo sanitario; en el caso de los enfermeros se tiene en cuenta a los que trabajan en contacto con el enfermo o no... La propuesta tiene distintas alternativas”, afirmó.

“El porcentaje es variable, hay que verlo área por área. No es como en el sector docente, donde es mucho más simple. Pero lo que corresponde es que los trabajadores se enteren en la reunión paritaria, no antes”, remarcó para evitar detalles.

Pérez se refirió así al paro durante el acto en conmemoración del 30º aniversario de la recuperación de Malvinas que se hizo en la IV Brigada Aérea, en Las Heras.

Informalmente se habla de que la propuesta tendría una suba que rondaría el 22%, similar a lo pactado con el sector docente a principios de marzo. Esta cifra está muy lejos de las pretensiones de los sindicatos. ATE, el gremio que lidera Raquel Blas, pide que se respeten las escalas porcentuales a partir de este mes sin incluir el aumento del 10% de enero último, con un piso mínimo para la clase 1 equivalente al costo de la canasta familiar, cotizada entre los $4.700 y $6.200, según el relevamiento que reconoce ese sindicato.

Pero además se reclama, entre otros ítems, la equiparación de las asignaciones familiares con la Nación y el cumplimiento estricto de todos los acuerdos paritarios firmados.

Mientras, los profesionales de la salud, nucleados en AMPROS, el gremio que conduce Isabel Del Pópolo, solicitaron un aumento del 50% en la asignación de la clase sobre lo percibido en febrero para que la asignación de la clase 1 no sea inferior a $1.700.

Una de las cuestiones en las que no se ponen de acuerdo gremio y Gobierno es sobre la inclusión en la propuesta de un aumento percibido por los trabajadores en enero. El Gobierno entregó el 10% de suba en el primer mes del año a cuenta del que se pueda pactar ahora, además de otro 22% correspondiente al reconocimiento del ítem “psicofísico”. En las cuentas que hace el Gobierno parten de la base de que el sector recibió un 32% de aumento entre estos dos ítems. “Para nosotros sí cuenta lo que percibieron en enero, porque otros empleados, como el sector de la educación y la policía, por ejemplo, no lo tuvieron”, sostuvo Pérez.