Por Gonzalo Ponce
El reclamo por la situación salarial de los docentes en Mendoza se encamina a un callejón sin salida. El Sindicato Unido de Trabajadores de la Educación (SUTE) anunció paros para exigir la reapertura de paritarias. Pero el Gobierno provincial mantiene firme su posición de negarse a retomar negociaciones, por lo menos, hasta el año que viene.
El 2 de julio el SUTE hará una huelga por 24 horas con movilización a Casa de Gobierno. Esto no sólo será para exigir la reapertura de las discusiones salariales, sino también para reclamar varios puntos que no se han respetado de las paritarias firmadas en marzo y otras situaciones como el Impuesto a las Ganancias (ver aparte).
Pero las acciones del sindicato no terminan allí. “Si no hay respuesta del Gobierno, vamos a realizar un paro por 48 horas, el 23 y el 24 de julio, después de las vacaciones de invierno”, advirtió Javier Guevara, secretario general del SUTE.
Sin embargo, ambas partes se sentarán a conversar el miércoles a las 12 en la Subsecretaría de Trabajo.
El Gobierno aceptó esta reunión con la condición de que no se hable de paritarias, pero sí está dispuesto a atender otros problemas como las malas liquidaciones o las desigualdades en las asignaciones por hijo en comparación con la Nación (ver aparte).
Para el SUTE, el objetivo sigue siendo lograr nuevas paritarias. “Las posibilidades de reabrir las negociaciones quedaron bien claras en la primera parte del año. Se planteó desde el principio la alternativa de volver a negociar durante la segunda mitad de 2012”, señaló el titular del SUTE.
Desde la Dirección General de Escuelas (DGE) no se refirieron al tema porque a fin de cuentas es un conflicto que define el Ministerio de Trabajo, Justicia y Gobierno.
Desde esa cartera tampoco quisieron expresarse oficialmente. Sin embargo, trascendió que sostendrán la posición dada a conocer por el gobernador Francisco Pérez de no abrir paritarias “para no tener que volver a la época de pagar con Petrom”.
Las acciones del SUTE tienen como ingrediente extra la presión interna de la opositora lista Marrón. Este sector acusa a la conducción actual de haber negociado salarios poco convenientes y a espaldas de los trabajadores durante los últimos años.
También existe la presión de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), que lanzó ATE Educación e intenta aprovechar el descontento del sector para sumar seguidores. Esta iniciativa ha logrado afiliar a más de 1.000 trabajadores en pocos meses.
En abril la reapertura de paritarias en el sector docente parecía algo dicho sólo para la tribuna. Después de una huelga con una movilización de 7.000 personas y de haber rechazado dos propuestas, el SUTE logró llevar el salario inicial a $3.000 y un aumento del 18%, por lo que no se avizoraban mayores sobresaltos.
Sin embargo, ni bien los gremios de salud cerraron acuerdos cercanos al 35%, a principios de junio, el gremio docente volvió a la carga con el ánimo de conseguir más.
Elina Escot, secretaria general del Sindicato Argentino de Docentes Privados (SADOP), dijo que el martes habrá una reunión del Consejo Directivo Nacional en la que se evaluará que el sector se sume a los paros anunciados por el SUTE.


