De Peluca VelaPara Pocho RozasAsunto: Noticias de MendozaQuerido Pocho: ¿Cómo andás, querido amigo? Uno de nuestra época, el Jorge Pérez Cuesta, está muy activo en Twitter. Cuenta cosas y comenta mucho sobre lo que lee. Por ejemplo, le agradeció a Javier Polvani, periodista de UNO, cómo cubrió en Chile lo de los mineros. Fue el único periodista gráfico de Mendoza que estuvo en Copiapó y la verdad es que mandó información muy buena, un golazo. Acaba de publicar junto con Analía Boggia, una compañera de trabajo, un libro sobre el Julio Cobos. Está muy bueno, cuenta la verdad desde cuando viene la pelea del matrimonio K con Cleto. No es como todos creen por la 125, sino de antes. Lo más gracioso que me contaron fue un Twitter de Pepe Scioli, el hermano del gobernador de Buenos Aires con el que está distanciado, contando que Luis Juez había dicho que “si Cobos dona los órganos al Incucai, quiero que me done a mí el culo, porque tiene mucha suerte”. La humorada es porque si te salen a putear Cristina, Aníbal, Moyano, Hebe y todo el arco oficialista junto, subís de inmediato en las encuestas. Y la verdad es que el Julio tiene una suerte que mete miedo. Mirá que hay que tener tarro para que saliera otra vez una votación empatada en el Senado y él definiera nada menos que la ley para darles el 82% móvil a los jubilados. La verdad es que no queda claro por qué no bajaron un senador kirchnerista para no darle el triunfo a Cobos. Pero bueno, Néstor está verde y ya no se sabe qué pensar. Está tan enojado que dicen que él frenó en persona el arreglo de la promoción para Mendoza, por eso no sale el decreto. Su esposa quería arreglar y él se opuso. Lo de la presentación de La Pampa es una excusa que encontraron para enmascarar el tema. Aunque dicen que acá tienen un as en la manga, porque parece que la bajada del recurso del fiscal de Estado tiene como condición la firma del decreto de la promoción. No se animan a presionar con eso, miedosos de la ira K. Los radicales se frotan las manos, muchas ideas no tienen, pero no les disgusta la desgracia ajena. Del gabinete de Jaque hay algunos que quieren despegar como puedan. El que está muy activo es el ministro de Gobierno, el Mario Adaro. Estuvo a punto de ir a ese programa que se llama “6, 7, 8” y va hoy, para operar por el tema de la Justicia federal mendocina. Como se ha mostrado como partidario de Moyano, uno de los pocos, se especulaba que podía ir al acto del viernes. Pero le cambiaron el día en el programa del canal del Gobierno y le aguaron la ida a River. No se entiende muy bien de dónde le viene tanto furor con la Justicia federal, pero está militando. No es el único. Si hasta el Ernesto Sanz está metido desde el Consejo de la Magistratura. Hablando de Sanz, no le fue del todo bien cuando los K empezaron a putear a Cobos porque tardó en salir a defenderlo y se recibió algunas puteaditas también él. La Laura Montero, que lo conoce mucho del tiempo de cuando ella trabajaba en la bodega Bianchi y vivía en San Rafael, le dijo de todo menos bonito. Me estaba acordando de los lomos que nos comíamos en el Bull, ¿te acordás? Ya no se comen de esos, ahora todo es más parecido a la comida chatarra, hasta la política. Te la sigo después, Pochito. PelucaDe Pocho RozasPara Peluca Vela¡Hola mi querido amigo Peluca!: no sabés cómo se te extraña por Buenos Aires. Tengo un bodegón que te va a encantar. Se comen una pastas caseras de película. Entrás y está la nona amasando en la primera mesa. Como antes… ¿te acordás? Se llama Don Chicho y está en Zarraga 3995, en Chacarita. Te atiende el dueño, Adolfo, que es un pibe bárbaro. Le vamos a dar a los fucciles con albóndigas. Te lo digo porque como me hiciste recordar el Bull no quiero quedarme atrás. Bueno, al grano. Se va poniendo calentita la cosa política. Es tan grande el caos que percibo que ya entramos en el vale todo. A la Corte de la Nación la amenaza Bonafini con tomarla. Las medidas que dicta la Justicia se las pasan por el traste desde la propia presidenta Cristina, pasando por el Consejo de la Magistratura, que esta semana estuvo a punto de incumplir una relacionada con Mendoza. Más precisamente con el juez federal Otilio Romano. ¡Eso viene picantito! ¿A que no sabés cómo le dicen en la Justicia federal? “Quinto polvo”. Porque todos hablan de él, pero nadie lo ha podido echar. Te cuento la historia. Romano es uno de los federales históricos. Cuando se arma el lío de la Ley de Medios el año pasado, la Cámara que integra confirmó la suspensión de esa norma K, que había presentado el diputado peroncobista Enrique Thomas, patrocinado por el amigo de Romano y ex compañero en la Justicia federal Luis Leiva. Imaginate las puteadas que le mandó el Pingüino al Chueco Mazzón, que teóricamente es el que manejaba los hilos de Mendoza. Y se la juraron a todos los de esa cámara. Endeiza ya se fue por las presiones y amenazas. Al pobre Luis Miret lo han bautizado “diente de leche”. Porque fue el primero en caerse. Hace un par de meses lo echaron de la Universidad de Cuyo y ahora lo tienen contra las cuerdas porque dicen que fue un colaborador del proceso militar. ¡No lo dejan ni renunciar! Han pasado sólo 27 años desde que se fueron los milicos y… justo ahora se acordaron. ¿Qué raro… no? A Romano algo parecido, ya que dicen que era fiscal en aquella época y más de lo mismo. En definitiva, Néstor ha dado la orden de “liquidar” a todos los jueces que no le responden. ¿Quién se salva de la razzia? Walter Bento, a quien un amigo se lo cruzó en el aeropuerto de Santiago de Chile rumbo a Miami para descansar unos días. Porque a río revuelto… ganancia de abogados ligeritos. Son la bandita de los que han montado en Mendoza un gran negocio vinculado con los derechos humanos. Después de ganarse la fama con casos reales de derechos humanos defienden a los que asaltan y matan, que para ellos son “las víctimas”. Se ocupan de defender a delincuentes y pseudos afectados por la represión y sacan enormes indemnizaciones del Estado. De todo eso se llevan el 30% y estamos hablando de cientos de millones de pesos. El líder es el fiscal de la Cámara Federal Omar Palermo, quien responde órdenes directas del Gobierno nacional. El resto de los integrantes son sus asociados amigos íntimos Diego Lavado y Dante Vega, el que fuera secretario también en la Justicia federal. Estos dos son más o menos normalitos, aunque tienen voracidad con la guita. Y los otros dos son los poco presentables Carlos Varela Alvarez y Pablo Salinas. ¡Meten miedo todos juntos! Por hacerse unos mangos y ayudados por el 9 de Boca han logrado liberar a delincuentes peligrosos que estaban siendo investigados por uso de armas de guerra, robos agravados, lesiones y homicidio. Es más, uno de estos maleantes de nombre Ferreyra, una vez que Varela Alvarez logró que lo liberaran, volvió a caer a los pocos meses y está imputado por el asesinato de dos albañiles que estaban trabajando en la casa del padre del jefe de la barra brava de Godoy Cruz, el Rengo Aguilera. ¿Te acordás? Fue en enero de este año en una casita en el Carrizal. Y te termino con una que te la paso la semana próxima. Un pequeño “favorcito” que le hizo el 9 de Boca a otro miembro de la Justicia que ahora ascendió a juez de Cámara Provincial. Lo que se dice, una “perlita”. ¿Te tiro una pista? El tipo es bastante llano… Te cambio de tema porque ya me cansé de la In-Justicia. ¿Te acordás del Gringo Ceriotti que iba con nosotros al Nogués? Se fue a vivir a Mar del Plata hace años, se dedicó a los negocios y le fue muy bien. Es el dueño de una de las pesqueras grandes. Me lo encontré de casualidad ayer. Llegaba del Congreso de Idea que se hizo en su ciudad. Estaba impresionado con la destacada actuación que habían tenido algunos empresarios mendocinos. Me mencionó al Enrique Pescarmona y a Badaloni. También se había sorprendido con el Julio Cobos y Sanz. Se expuso en el Congreso un caso del cual ya ni me acordaba, pero cuando me lo mencionó, lo valoré. A veces somos tan mala leche los argentinos que tenemos mala memoria para las cosas buenas que nos pasan y eso que son pocas. Presentaron en Idea el caso de integración de los sectores público y privado para la reconversión vitivinícola que inició el Rolo Gabrielli cuando ni siquiera era gobernador. Era ministro de Economía del Pilo. Cuando éramos chicos siempre estaba el despelote en la provincia de cuánto valía el litro de vino, si se cosechaba o no, cuántos litros te liberaba el INV para la venta, etcétera. ¿Y todo esto por qué sucedía? Simple: porque en la provincia sobraban las uvas comunes y casi no había de las de calidad. Entonces sólo se producía vino común, que también sobraba y no se podía exportar. Al Rolo se le ocurrió fomentar desde el Estado con créditos y otra serie de ventajas que los productores vitivinícolas levantaran las uvas comunes y plantaran otras de calidad. A los 10 años la industria comenzó a crecer, desaparecieron los problemas de siempre y ahora que van 20 años el sector no para de atraer inversiones para construir bodegas, se posicionaron las marcas, se exporta a todo el mundo y el turismo mundial es una fuente de ingresos importante en Mendoza. ¿Todo fruto de qué? De una medida de gobierno acertada que puso en marcha el Rolo. ¡Se mandó otras cagadas, pero esta la hizo bien! Otra del Congreso de Idea. La gran mayoría de los empresarios oscila entre la euforia por los buenos resultados en sus negocios y el hartazgo que sienten por el Gobierno nacional. No terminan de convencerse con el radicalismo en general, pese a que miran con simpatía al Julio. Y porque además están convencidos de que al kirchnerismo se lo voltea sólo con más peronismo. En el Gobierno nacional ya perciben que no van a llegar a octubre del año próximo con posibilidades de competir. Las encuestas muestran que entre febrero y julio la imagen de la Presidenta tuvo un fuerte crecimiento, pero no pudo llegar al 35% y de ahí no hay Dios que la mueva para arriba… Creo que vamos a tener un candidato sorpresa en las próximas semanas. A la Aceitunita Fadel esta semana la corrieron por los pasillos del Congreso para cagarla a patadas. ¿Viste que en un descuido de la oposición levantó la sesión por falta de quórum? ¡Qué bárbara! Estaban todos los diputados que trinaban porque no existe en el Congreso de la Nación antecedentes de una trampa de esta naturaleza. Cuando éramos chicos en Tunuyán le decían “Mojarrita”. Te mando un abrazón, Peluquita. Esta noche tengo un programón. Me voy a meter en la cama a ver tele y tempranito a dormir. Se ve que ya estamos jovatos, ¿no? Pocho.

