Tras 15 meses de sancionada y promulgada, la ley nacional 26.687 todavía no se implementa. Mendoza adhirió en noviembre de 2011 pero por esta causa, su puesta en vigencia no es total.

Ley sin reglamentar

Por UNO

Por Paola Alé

Si bien fue sancionada en junio del 2011 y posteriormente promulgada por el poder Ejecutivo, la Ley Nacional de Control de Tabaco (26.687) no ha sido reglamentada aún. Es decir que se ha vencido el plazo de 180 días indicado para que tal cosa suceda. Este procedimiento no es excluyente para que se cumpla, pero sí es una condición para que se concreten algunos aspectos de la ley, como la prohibición total de publicidad y las sanciones.

En un encuentro realizado en Buenos Aires por la Federación Interamericana del Corazón (FIC) de Argentina, en el que participaron especialistas de Colombia y Brasil, especialistas afirmaron que tal cosa ocurre por presiones de la industria tabacalera.

Además, integrantes de la fundación solicitaron el expediente de la ley y hallaron un borrador de reglamentación, en el que se cumplen los estándares máximos de salud. Pero, junto con este, ha sido anexado un informe de Lotería Nacional en el que se pide habilitar sectores para fumadores en las salas de juegos y casinos.

Justifican la solicitud aduciendo a grandes pérdidas económicas si esto no pasa. La médica Mariela Alderete, subdirectora de FIC Argentina, aseguró que estos argumentos carecen de una fuente que los respalde.

Mendoza adhirió a esta ley en noviembre del 2011, pero al no haber sido reglamentada a nivel nacional, muchos de sus contenidos no pueden ponerse en práctica.

Demoras inexplicables

Según manifestó Mariela Alderete, las demoras son inexplicables. Los argumentos de Lotería Nacional coinciden plenamente con los que la industria tabacalera alega en algunos de sus programas. La especialista manifestó que esto va en detrimento de las políticas de salud y fortalece el lobby de las tabacaleras sobre los funcionarios y legisladores.

“Son los gobiernos los que tienen la obligación de garantizar la transparencia de las decisiones del Estado”, sostuvo y agregó que la industria está evidentemente enquistada en distintos lugares de decisión. También destacó el carácter ambivalente de las decisiones del Estado, promoviendo una ley que garantiza ambientes sin polución de nicotina y por otro, no se ratifica el convenio marco de la Organización Mundial de la Salud para el control del tabaco, o promulga una ley y después no la reglamenta. A estas contradicciones se refiere la especialista.

Para Alderete, Argentina promueve la industria tabacalera. Esto se demuestra, por ejemplo, en los bajos impuestos con los que grava el consumo de cigarrillos y con la flexibilidad que demuestra ante las diferentes formas de hacer publicidad.

El tabaco puede ser publicitado en los puntos de venta, sin ninguna restricción. En los boliches, en los quioscos y mercados donde se vende, hay gigantografías de marcas y fotografías de cajas de cigarrillos. La médica sostuvo que muchas veces este tipo de publicidades se coloca junto con las golosinas, con una clara intención de dirigir su atención a niños.

A lo que apuntan organizaciones como FIC Argentina y la Alianza Libre de Humo de Tabaco Argentina (Aliar) es a que se ordene la prohibición total de la publicidad, inclusive en los lugares de venta. Por esto, además de promover políticas que garanticen el derecho a la salud para todos los ciudadanos, se ocupan de monitorear las acciones de las corporaciones. “Muchas de estas firmas se muestran abiertas al diálogo transparente, pero no quieren ceder en sus negocios”, sostuvo la profesional.