Por Javier Martín
MALARGÜE- Como pocos días en el año, estte martes en el Valle de las Leñas las telesillas fueron “telesiyas” y no “telesishas” y el perro de rescate fue un choco y no otra cosa. Es que la apertura con medios de elevación gratis fue un verdadero imán para los mendocinos.
Fueron unas 4.500 personas, la mayoría oriundas de distintos puntos de Mendoza, las que coparon ayer la apertura de la temporada de esquí 2012 del Valle de Las Leñas, el centro invernal que más público convoca en la provincia.
El día fue ideal para los esquiadores y personas acostumbradas al tiempo invernal y fue “molesto” con aquellos que tal vez prefieren el sol. Es que el Valle amaneció con una nevisca que lentamente se fue convirtiendo en copiosa nevada y que se empeñó en recibir de esa forma a los visitantes.
Con 2 grados de temperatura promedio en la mañana, durante todo el día la nieve cayó en forma persistente sobre las pistas, alcanzando una acumulación de 60 centímetros en la base, 1.30 metros en media montaña y 1.80 metros en alta montaña. Pese a ello, un sólo sector, el 1, permaneció cerrado durante la jornada.
La postal que se observó durante todo el día fueron las aglomeraciones de esquiadores frente a las distintas telesillas que llevan a las más de 20 pistas que tiene el centro de esquí. Entre las más buscadas estuvieron Venus (la más sencilla con poco desnivel), las dos Minervas y Eros.
Fueron muchas las personas que tuvieron que esperar alrededor de una hora para acceder a los medios de elevación. La condición, gratis (sólo con DNI), fue la razón de tanta acumulación. “Vine de San Rafael a pasar el día con unos amigos, estamos esperando hace rato para subir. La cola es larga pero la idea es disfrutar todas las horas posibles”, dijo Matías (20), mientras formaba fila.
La gran cantidad de gente que visitó ayer el centro invernal ubicado en Malargüe comenzó a ser notoria y evidente apenas cada uno se iba aproximando al valle, con la enorme cantidad de colectivos que iban hacia allá y la fila de vehículos apostados frente a la entrada, que a eso de las 10 de la mañana llegaba a 20 minutos de espera.


