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Ángela Ponce (foto) y Gastón Vergara son dos pacientes afectados por los paros de los gremios de los médicos. Sus casos le ponen rostro a un conflicto que recrudeció y al que el Gobierno no logra ponerle fin.

Las historias detrás del paro

Mientras el Gobierno y los gremios de la salud pelean punto a punto cada peso del todavía inciertoaumento salarial, los pacientes pagan con sus historias personales la prolongación del conflicto.

Ángela Ponce (28) es mamá de dos hijos: Ángelo de 8 años y Uma de 1. Desde hace un mes y
medio no los puede ver porque está internada en el hospital Lagomaggiore a la espera de una cirugíade cálculos vesiculares, que le provocan intensos dolores. Seis veces estuvo lista para ser operada, es decir en ayunas, con los estudioscomplementarios hechos y el quirófano disponible, pero por paros o asambleas de AMPROS y ATE nuncapudo concretarse la intervención. Como consecuencia, sufre frecuentes descomposturas y su mamá tiene que dejar de trabajaralgunos días para cuidar a Uma. Tal vez lo más triste es que la bebé perdió la costumbre de tomarla teta de tanto extrañarla. "A mis hijos los veo el ratito que los traen a la visita, el viernes pasado pedí permiso acá en el hospital para ir a ver a mi hija que tenía fiebre y vómitos. Me dejaron ir, pero tuve quevolver el sábado porque si no pierdo la cama", dice con resignación Ángela. Al principio pensó en irse de alta, pero el médico le contestó que era posible si ellafirmaba el alta voluntaria y después entraba por guardia y repetía todos los estudios. Pero Ángela quiere irse bien del hospital. "Tengo dolores desde hace un año, no puedo más.Ayer me dejaron en ayunas, pero no me operaron porque no había anestesista, por la asamblea". Como ella, también espera de-sanimado Gastón Vergara, de 77 años y vecino del barrio SanMartín. Tiene cáncer en el pulmón izquierdo, del cual debieron operarlo hace 17 días. Pero donGastón dice que "no es culpa de los médicos, sino de allá abajo (por la dirección). Los médicos ya no saben qué decirme, pero me dejaron pasar Navidad en mi casa y tal vez elmartes sí me operen". Según el anciano , "con esto de los paros nos perjudican a todos. Ayer un chico internadohace 45 días perdió el trabajo y ahora tiene la enfermedad del cuerpo y de la mente".

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