Cecilia Osoriocosorio@diariouno.net.ar
La Virreina se quedó a pie
Los 36 kilómetros que separan Palmira, en San Martín, de la ciudad de Mendoza son la piedra en el zapato de Evelyn Minet.
La chica de ojos celestes logró para su localidad la primera corona como Virreina Nacional de la Vendimia el último marzo, pero hasta la fecha poco es lo que de su cometido pudo cumplir. El Gobierno no tendría los medios para trasladarla “regularmente” desde su pueblo natal hacia cualquier punto donde se la requiere para un acto protocolar, según admitió la propia soberana y reconoció la Municipalidad.
Que el Ministerio de Cultura, responsable de las reinas, no se hace cargo de los viajes porque uno de los vehículos disponibles presenta un desperfecto; que una empresa de remises no renovó el contrato con la misma área del Gobierno y por eso los traslados no podían cubrirse de otra forma. Éstas son sólo algunas de las “especulaciones” que circularon cuando las preguntas sobre la ausencia de la virreina Minet en los actos públicos comenzaron a reiterarse.
Pero ninguna pudo comprobarse dado que la propia ministra de Cultura, Marizul Ibáñez, desterró la realidad que asegura padecer la joven soberana al manifestar a UNO que “no se ha roto ningún auto” y que los viajes “se están haciendo con normalidad”.
La funcionaria aclaró que al principio se demoraron en ponerse de acuerdo con la Municipalidad de San Martín y que después “les ofrecimos hacer los traslados nosotros”.
Tanto la Virreina como la Reina trabajan bajo la órbita del Estado local y se entiende que son su responsabilidad, vivan en donde vivan. De hecho el sueldo que perciben –en 2011 eran cerca de $2.300 para la Reina y $1.400 para la Virreina– es por un cargo similar al de una jefatura administrativa en Cultura.
Por eso es que cuando funcionarios de la Comuna sanmartiniana fueron consultados sobre su incumbencia en el traslado de la joven palmirense la respuesta fue tajante: “Colaboramos cuando podemos, pero la agenda de la Provincia es responsabilidad de la Provincia. Suplimos el traslado si es que ellos no pueden concretarlo y siempre y cuando esté dentro de nuestro alcance hacerlo. Un caso fue el del 25 de Mayo, cuando al ser el acto en estas tierras nos hicimos cargo de Evelyn. Pero el problema de la Virreina Nacional lo tiene que solucionar Cultura”, dijo Carlos Pérez, director de prensa de la Municipalidad de San Martín.
La ausencia virreinal tuvo su réplica en Facebook, donde más de un “desinformado” –como catalogó Minet a los opinólogos– vinculó la distancia de las soberanas a una enemistad. Y la Reina Nacional, Wanda Kaliciñski, manifestó su preocupación y aclaró que la relación con la virreina es muy buena. Dijo que había planteado el tema en la esfera oficial y que ambas hablaron para abordar una solución al problema de no poder ir juntas a los eventos.
En micro, no da
“Con la Reina me llevo bárbaro”, aclaró de entrada Evelyn, que con su humildad característica advirtió que ella no quería protagonizar ningún tipo de polémica.
A poco de estrenar la corona, la Virreina viajó diez días a Brasil y otros tantos a Buenos Aires, como bien informó la ministra Ibáñez. En esas oportunidades el traslado estuvo a cargo del Ministerio de Turismo, que por diversas actividades de promoción de la provincia pidió el permiso pertinente a Cultura para llevarse a la Virreina.
Más allá de las explicaciones de unos y otros, la realidad es que la palmirense no pudo, por ejemplo, participar en Música Clásica por los Caminos del Vino (sólo fue a la apertura) o en eventos empresariales como Sitevinitech, entre otros.
“En la Municipalidad me han apoyado en lo que han podido, pero no es su responsabilidad”, dijo la chica que dejó en suspenso la carrera de Gastronomía que encararía este 2012 por las tareas que en principio le demandaría el cargo para el que fue electa: “Auto no tengo y es difícil trasladarme en micro porque sería peligroso viajar con los atributos y la valija de elementos que necesitamos para prepararnos”.