Los radicales mendocinos sostienen que no tiene sentido impulsar que la Provincia maneje los recursos energéticos propios si las resoluciones sobre el tema dependen de lo dictado por Cristina Fernández. Pérez espera que la ley para crear la emp

La UCR apoyará la creación de la empresa de energía si Paco se planta firme por YPF

Por UNO

Por Marcelo Arce

El radicalismo mendocino pisó el freno y, frente al apuro Francisco Pérez por sancionar en el Senado la ley de creación de la empresa provincial de energía, ató una decisión sobre el tema al futuro de YPF y a lo que decida al respecto Cristina Kirchner.

Los radicales realizarán este miércoles un plenario de sus bloques legislativos, el viernes se reunirán los legisladores nacionales con las autoridades partidarias y el lunes volverán a juntarse, para definir lo que el gobierno da por hecho: que la empresa que Paco quiere para manejar los recursos energéticos de la provincia (menos los mineros) tendrá sanción definitiva en la Cámara Alta antes del 1 de mayo, día en que el gobernador dará su primer mensaje ante la Asamblea Legislativa.

Pero Alfredo Cornejo, titular del Comité Provincia de la UCR, cambió este lunes el juego. “Nuestro partido está en líneas generales de acuerdo con la creación de la empresa de energía, el punto es que lo que ha cambiado es el contexto político y económico con todas las versiones que rondan alrededor del futuro de YPF. Y en ese punto Pérez sujeta toda su política a lo que resuelva el Gobierno nacional. Si el gobernador no garantiza autonomía en un tema estratégico como el manejo de los recursos hirdrocarburíferos ¿Para qué vamos a seguir con esto?”, se preguntó el intendente de Godoy Cruz.

Hasta hace unos días, el Justicialismo tenía prácticamente abrochado un acuerdo con el radicalismo para que la empresa estatal de energía (Emesa) viera la luz e incluso al ritmo que Pérez pretendía y que le marcaba el gobierno nacional en medio de la batalla con YPF.

Sin embargo, mientras crecen las versiones sobre la reestatización de la petrolera, un grupo importante de legisladores opositores (entre los que se encuentran Armando Camerucci, por ejemplo) comenzó a poner reparos en otorgarle ya al Gobierno la facultad de crear una empresa que no tendrá un funcionamiento definido. “Si la Nación se queda con YPF ¿Qué participación le dará a las provincias? No podemos darle al gobierno la creación de toda una nueva estructura estatal sin saber antes cómo se van a manejar los recursos hidrocarburíferos”, sostuvo Camerucci.

Pérez estará el jueves otra vez en Buenos Aires para participar de una nueva reunión de la Organización Federal de los Estados Productores de Hidrocarburos (OFEPHI), en donde espera que el Ministerio de Planificación le acerque a los gobernadores alguna definición.

Hasta este lunes el mendocino manejaba muy pocas precisiones sobre el futuro de YPF y así se lo hizo saber a un grupo de representantes de la Cámara Mendocina de Servicios Petroleros, quienes encabezados por su titular, Miguel Ledda, se mostraron preocupados por el futuro de la empresa.

Las idas y vueltas de Paco

Cornejo habló con el vicegobernador Carlos Ciurca hace unos días y le expuso sus reparos. Ellos son tantos que ya hay quienes dentro del partido están analizando reflotar a la empresa Nuclear Mendoza para convertirla en la nueva empresa de energía y no generar una empresa estatal nueva.

Según ya habían acordado el Gobierno y los radicales, la empresa se abocará a administrar por parte del Estado los recursos energéticos y quedará excluida de su órbita la actividad minera, aunque esta podrá ser incorporada luego en el armado del estatuto que le dará el marco legal. La Cámara de Diputados aprobó el año pasado (con el voto radical y el rechazo del PD) un proyecto de ley de creación de una empresa en la que la sociedad con las mineras es una posibilidad, pero lo que se preparaba para debatir la Cámara Alta es que Emesa sólo se dedique a actividades hidrocarburíferas e hidroeléctricas.

También habría cambiado a esta altura otro de los motivos que Pérez argumentaba para darle sentido a su empresa de energía, hecho que ayudo a incrementar las dudas de la UCR. En momentos en que se anunció la quita de dos áreas de concesión a YPF, en medio de la pelea nacional con la petrolera, se habló de la alternativa de que esos pozos pasaran a la administración de Emesa. Pero eso ya estaría descartado: el Gobierno dentro de los próximos 70 días llamaría a licitación para encontrar un nuevo privado que se haga cargo de sacar petróleo de las áreas revertidas.

Emesa sería una sociedad anónima con participación estatal mayoritaria (SAPEM) y en su conformación está previsto que la Provincia se quede con el 51% del paquete accionario, el 19% sería para el capital privado y el 10% de la compañía quedaría en propiedad de todas las comunas de la provincia por partes iguales. Aunque aún hay una discusión acerca de que ese reparto debería hacerse de acuerdo con los índices de coparticipación que le corresponde en la actualidad a cada comuna.

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