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Ana Ramírez (17) vive en el Lihué, a pocas cuadras de donde mataron de un tiro en el pecho a Leandro Morales (18), quien estaba a punto de viajar a Chubut para trabajar en la construcción y así pagar la carrera de su novia. Ella se mostró escéptica res

"La supuesta seguridad que quiere reforzar el Gobierno no existe en mi barrio"

Por Soledad Segadessegade@diariouno.net.ar

“En 10 días se iba a ir a Chubut a trabajar con su hermano para terminar de pagar la moto y para pagarme la facultad de Psicología a mi”, contó a este portal Ana Ramírez (17), la novia de Leandro Morales (18), asesinado en la noche del lunes en el barrio Grosso, de Guaymallén. “Esto va a quedar en nada, así es la seguridad que tenemos”, soltó la adolescente, quien se mostró escéptica respecto de las medidas de seguridad que anunció el Ejecutivo este martes, y que son un refrito de viejas iniciativas.

La chica subrayó: “La seguridad supuesta que van a poner no existe ni acá ni en mi barrio. Lo anunciado ayer no va a servir de nada”.

Leandro murió después de que dos o tres jóvenes -según algunos vecinos- lo emboscaron y le dispararon cerca de las 22 del martes en la puerta de su casa, de calle Virgen de las Nieves 3.535, de Guaymallén, hasta donde había llegado en su moto Apia 150 cc, que había comprado hacía tres meses.

Al parecer quisieron robarle su moto y eso causó que terminaran disparándole. El balazo le dio de lleno en el pecho, pero alcanzó a correr hasta la casa de su amigo, Eber Arias. “Me dijo 'llevame al hospital que me dispararon en el pecho' y se desvaneció”, relató angustiado su amigo a este diario.

“Como pude lo subí al auto, y se movía mucho hasta que se desmayó. Mientras manejaba hasta el Hospital Central le decía ‘Lean no te duermas, despertate loco’, pero estaba re inconsciente”, recordó Eber en la mañana de este miércoles.

“Su mundo era venir a mi casa, estar con su novia, andar en moto e ir a correr al parque. Además estudiaba, no andaba en cosas raras”, agregó Eber quien sostuvo que tiene fe que alguien cuente quienes fueron los atacantes.

Su novia Ana dijo que Leandro tenía todo planeado, “era una persona que siempre quería prosperar. Él iba a volver para mi graduación, a fin de año. Me decía que iba a llegar con la moto y con flores para mi”.

Las últimas horas de LeandroAna Ramírez contó que poco antes del crimen estuvo con Leandro: “Se había ido a correr al parque y como a las 8 –de la noche- pasó por la casa de una amiga en el centro donde estaba yo. Le di unas monedas para tomarse el micro porque él había perdido las que tenía”.

“Después me mandó un mensaje que decía que me divirtiera, que la pasara bien, que me extrañaba y que me amaba”, recordó.

Leandro llegó a su casa y buscó su moto. Se fue a la casa de unos amigos, a la vuelta de la suya, y se organizaban para ir a jugar al fútbol.

“Mi mamá le dijo que se cambiara acá y dejara la moto en mi casa, pero él se fue a buscar su ropa, y ahí pasó todo”, agregó a su turno Ricardo, uno de los chicos con quien iba a ir a jugar a la pelota.

“Por qué no le dispararon en otro lado, en un brazo, en la pierna. Encima no se llevaron nada, tenía la billetera, el celular y la moto -aportó en la charla su novia-. Acá no podés andar bien vestido, si no usas gorra sos cheto, y el se vestía re bien. Lo miraban mal porque tenía una moto re fachera”.

Eber recordó que en la noche del lunes se quedaron escuchando música y tomando una gaseosa en el interior de su auto y festejaron porque había comprado un estéreo. “Quería ir al parque a estrenarlo. Estaba más contento él que yo”.

Otro amigo del joven asesinado, también llamado Leandro, reflexionó: “Parece que les da gracia pegarle un tiro a alguien y perder una vida”.

Leandro tenía cinco hermanos. Sergio, de 21 años, quien vive en Chubut, tenía planeado venir a Mendoza a fin de mes y regresaría al sur con su hermano –ahora muerto- para trabajar juntos en la construcción.

La familia del chico asesinadoHumberto Morales, papá de Leandro, dijo que sólo conoce del crimen lo que algunos vecinos se animaron a contarle, porque él no estaba en su casa cuando ocurrió.

“Me dijeron que fueron dos personas, algunos dicen que iban caminando y otros que andaban en bicicleta. Se quisieron llevar la moto y le dispararon. Después salió corriendo con el tiro en el corazón y un amigo lo llevó al hospital, pero llegó muerto”, relató el padre.

A media mañana de este miércoles la familia Morales recibió la visita del subsecretario de Seguridad, Emilio Caram, con quien estuvieron reunidos en el interior de su casa.

La moto del chico fue secuestrada por los investigadores, quienes intentarán detectar si hay huellas dactilares que lleven a los autores del crimen.

Juan Carlos Quinteros, tío de la víctima, dijo que el funcionario les brindó el apoyo del Ministerio de Seguridad. “Nos ayudó para conseguir pasajes para que Sergio pudiese venir al velorio de su hermano”.

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Leandro y Ana en una foto del perfil de Facebook de él. Su novia autorizó a este portal a usar la imagen.
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Eber Arias (22) fue quien llevó a Leandro hasta el Hospital Central.
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Humberto Moreno, papá del chico asesinado de un disparo en el pecho.
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La Policía Científica buscó rastros de los agresores de Leandro en la escena del crimen.
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Estimaron que la moto del joven puede tener huellas de los autores del homicidio.
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La Policía Científica buscó rastros de los agresores de Leandro en la escena del crimen.

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