Pasadas las 11 de este miércoles, Silvina Ponce (19) regresará a su casa, en San Rafael. La noticiala pone feliz, ya que emprenderá una nueva vida junto con los suyos tras convertirse en la primera
La sanrafaelina Silvina Ponce (19) fue operada el 13 de diciembre en el Central. En 2001, ese
nosocomio suspendió esas intervenciones que retomó por un corto tiempo hace seis años. Los médicos
se recapacitaron en el mismo efector.
La provincia volvió a tener su servicio de transplante renal en un hospital público
mendocina en ser trasplantada de riñón, después de seis años en que estuvieron suspendidas estetipo de intervenciones en el Hospital Central: en 2001 se suspendió el servicio, que fue retomado
transitoriamente en 2004 cuando se intervino a no más de seis pacientes y volvió a cerrarse. La sanrafaelina se va del lugar en el que estuvo internada por dos semanas, pero abre sinsaberlo una puerta para que otros tantos mendocinos sin obra social y que precisan como ella unremplazo renal accedan al servicio de trasplantes que vuelve a ofrecer el hospital público. El caso de la joven de San Rafael tiene una particularidad, ya que de los siete hermanosPonce, tres (dos mujeres y ella) han debido recibir algún tipo de tratamiento por insuficienciarenal: la mayor fue trasplantada hace tres años, la otra se encuentra en diálisis y se sumaSilvina, quien fue recientemente intervenida. Tras la operación, Silvina "evoluciona favorablemente", según contó a UNO el nefrólogo José Ascar, ex director del Central, quien participó en elprocedimiento que se realizó el 13 de diciembre y estuvo a cargo de un equipo de médicosespecialistas del hospital, hoy dirigido por Guillermo Elías. Detrás de la puerta que la protege por ser una paciente inmunosuprimida, a dos semanas deltrasplante, la joven Ponce dijo a este diario que estaba contenta y que se sentía bien, pese a laimportante cirugía a la que fue sometida. "Estuve cuatro años esperando", narró detrás del barbijoen el pabellón de trasplantados del segundo piso del Central, remarcando que regresaría a su casaansiosa por retomar el séptimo grado que dejó en suspenso. Llevará una vida normal En el segundo piso del Hospital Central, el área de trasplantados permanecía en absolutosilencio. Sin embargo, Silvina, quien atendió al llamado de una de las puertas del sector, lo llenórápidamente con su alegría, demostrando estar recuperada para volver a casa. El médico José Ascar adelantó que la joven podrá llevar una vida normal, pero deberá cumplircon un tratamiento farmacológico inmunosupresor necesario para que su cuerpo no rechace el injerto."Es el primer trasplante de riñón que realizamos después de que en 2001 se suspendiera el servicio, que fue retomado transitoriamente en 2004 cuando se intervino a no más de seis pacientesy volvió a cerrarse. Desde entonces que no realizábamos prácticas de este tipo", contó Ascar. Las deficiencias de infraestructura llevaron a que el Hospital Central dejara de brindar eseservicio hace cerca de diez años. Según el Incucai, el centro asistencial no cumplía con lasexigencias requeridas. En febrero de 2009, las autoridades de Salud anunciaron que los trasplantes volverían ahacerse. La meta era restablecer el servicio para poder practicar remplazos de riñón y también decorazón. Para el inicio de los trasplantes renales sólo faltaba la habilitación del Servicio deHemodiálisis y la remodelación de algunos pabellones, lo cual se concretó. Y si bien con ello secumplió uno de los objetivos –la prueba es Silvina–, los trasplantes de corazón deberán esperar unpoco más.



