Cientos de personas que las obtuvieron en la academia investigada temen que se les invaliden los registros. Quejas desde otras escuelas de conductores: “Estamos pagando justos por pecadores”.

La polémica por irregularidades en las licencias de conducir del Este afectaría a los conductores

Por UNO

SAN MARTÍN– Cientos de personas que obtuvieron su licencia de conducir a través de la academia quehoy está siendo investigada por supuestas irregularidades, temen que sus registros sean declarados

inválidos. El propio ministro de Seguridad de la provincia ya adelantó que "estamos revisando todo,

y aquellos que han obtenido las licencias que se otorgaron de manera irregular seguramente van a

tener que rendir de nuevo".

"El mismo hombre que me dio las clases me tomó el examen y me dio la licencia", le contó ayer

a este medio Laura, una joven mujer que hace 1 mes concurrió a la academia de conductores que hasta

hace 10 días funcionaba en el barrio Córdoba de San Martín.

"Me dijeron que ellos se encargaban de todo. Pagué unos $500, me dieron un día de curso y

después me tomaron el examen y me dieron la licencia", contó la ahora nerviosa conductora, quien no

sabe "si lo que hacían era legal o no".

En el Este, especialmente en San Martín, se sabía de los beneficios que significaba concurrir

a esa academia para obtener la licencia. "Te cobraban un poco más, pero te asegurabas tener el

carnet y era más rápido, sin hacer colas y sin trámites molestos", contó Ramiro, un muchacho de 18

años que, al igual que la mujer, prefirió que su apellido no se sepa para evitar "que la Justicia

me cite como testigo y, encima, me quiten el registro".

Miriam, que tiene 34 años y sacó su primera licencia recién hace 3 meses a través de la

famosa academia, dijo: "Yo fui ahí porque sabía que te tomaba el examen el mismo que te daba el

curso, y quería evitar los nervios que me daba ir a la Policía Vial", y Analía (30) recordó que "a

mi me dieron el nombre de la academia y de la persona con la que tenía que hablar ahí. Le pagué, le

di todos los datos y a los dos días pasé a buscar el registro. No tuve que manejar ni rendir los

exámenes teórico y práctico", reconoció.

Desde la Asociación de Escuelas de Conductores de Mendoza aceptaron ayer que la academia

cuestionada, dirigida por un comisario general e integrada por algunos policías, recibía un trato

preferencial por parte de la Policía Vial. "Ellos emitían certificados todos los días, en tanto el

resto teníamos un solo día para que un oficial de la Vial les viniera a tomar examen a nuestros

alumnos", dijo un integrante de la comisión directiva.

En el Primer Juzgado de Instrucción saben que muchas de estas supuestas irregularidades no

podrán ser comprobadas y que otras sólo pueden ser sancionadas administrativamente. Sin embargo,

también tienen la confianza de poder probar al menos la violación de los deberes de funcionario

público cometida por algunos integrantes de la fuerza de seguridad.

El resto de las academias de Mendoza, a través de la asociación que las nuclea, todavía no

han logrado reunirse con el ahora titular interino de la Dirección de Seguridad Vial de la

provincia, Oscar Ómola, después de la dimisión del comisario inspector Heriberto Ojeda.

En esa audiencia pretenden plantearle una mayor trasparencia en la obtención de licencias y "

que no paguemos justos por pecadores, ya que, después de que se destapó el escándalo, a nuestros

alumnos los oficiales les toman examen en nuestras academias y luego les hacen rendir nuevamente en

la Policía Vial, vulnerando así la resolución que nos regula".