Es parte de una seguidilla de intimidaciones acontecidas en el marco del juicio que se estádesarrollando por delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura militar.
El ataque al predio, donde 39 placas recuerdan a los sureños desaparecidos durante la
dictadura militar, habría ocurrido ayer a la madrugada. El saldo fue cinco placas dañadas y lanariz del monumento rota. Miembros de organismos de derechos humanos repudiaron el nuevo ataque (la plaza ha sidodañada varias veces en los últimos años) y se quejaron del escaso cuidado municipal que tiene elespacio. "Debe ser la décima vez que sucede. Cada vez que tenemos una visita importante, las veces que vinieron las Abuelas de Plaza de Mayo, cuando vino el Nobel de la Paz (Adolfo Pérez Esquivel), cadatanto nos aparecen pintadas, los hierros doblados, los cerámicos rotos. Creo que hace falta unadecisión política que defina esta cuestión, que pongan el riego, que se parquice; es una pena queesto esté así", dijo Sergio Villar, del grupo de educadores Aldabón y asiduo asistente a lasjornadas del juicio. "Esta es la única plaza –agregó– que tuvo varias marchas masivas de la población pidiendo su conservación, es la única que tiene una placa de un presidente (Néstor Kirchner donó una); nospreocupa la desidia de algunos sectores". Para Villar, esto tiene que ver con el tema de los juicios."Primero golpearon a jóvenesradicales, luego le dieron vuelta la casa a la compañera Alicia Morales, una mujer que por pensardiferente estuvo cuatro años presa y su marido desaparecido es uno de los 41 que tenemos en SanRafael. Hay que sumarle amenazas a docentes, la apedreada a una periodista y lo de la plaza". Finalmente, aseveró que "desde las organizaciones de derechos humanos estamos acostumbrados asoportar todo tipo de presiones pero no tenemos miedo".

