La playa de secuestros San Agustín, donde antenoche se produjo un incendio que está siendo investigado por la autoridades, sigue colapsada de vehículos. Se calcula que hay unos 20.000 y que a pesar de las compactaciones que se hicieron a fines de octubre el número no bajó. Para 2017 el objetivo es liberar espacio, pero volver a llenarlo incrementando los controles viales y sacando de circulación automóviles viejos.En San Agustín hay vehículos judicializados, otros que infringieron la Ley 6.082 de Tránsito y unos pocos retirados por la Dirección de Transporte. En abril, Diario UNO publicó que había en total 19.055 rodados, cifra que el director de Seguridad Vial, Oscar Hómola, asegura que no ha cambiado demasiado."Fluctúa, pero no en muchos miles, pero no pasamos los 20.000, por la propia capacidad y espacio físico de la playa básicamente".En cuanto al espacio, Hómola explicó que están trabajando con el Pronacom (Programa Nacional de Compactación), que consiste en que la Nación facilita la compactadora por un tiempo determinado. Aunque en octubre se hicieron compactaciones (270 vehículos de la Policía), la demanda por el traslado de los que están en las puertas de las comisarías y los que secuestran en operativos viales hacen que en muy poco tiempo se llene el espacio liberado."El Pronacom otorga turnos y nosotros en muy poco tiempo tendremos nuevamente la máquina en Mendoza. La envían desde la Nación y va recorriendo provincias; como nosotros ya estamos incluidos en el programa nos dieron otro turno. Seguro será para el ejercicio 2017, pero no creo que sea después de marzo", continuó.De todas formas, la idea para el año que viene consiste en bajar la cantidad de autos para ganar espacio, pero que se mantenga siempre ocupado. Para eso, se intensificarán los controles viales buscando sacar de circulación a aquellos vehículos que por distintos motivos ya no deben estar en las calles.2016 sin rematesDurante este año, la Dirección de Seguridad Vial no ha realizado remates de vehículos en secuestrados en San Agustín. La razón es que organizarlo requiere de un trámite administrativo largo y burocrático que incluye liberar el rodado para que pase a ser un bien del Estado."Están trabajando los profesionales para poder realizarlos. Indudablemente pasamos al año próximo, porque están en el proceso administrativo. Hay que hacer lo mismo que para compactarlos y la idea es hacer un remate que sea significativo", concluyó Hómola.



