El vocero del Arzobispado de Mendoza, Marcelo De Benedectis, aseguró este viernes por Nihuil que la rapidez
con la que actuó la Iglesia local en el caso del cura denunciado por presuntoabuso sexual contra una menor responde a las órdenes que impartió el Papa en abril de 2010 tras
los escandalosos casos de pedofilia que sacudieron al clero. Confirmó, además, que la denuncia hecha contra el sacerdote Luis Sabarre (65) de laCongregación de María Inmaculada "es seria" y que "hay datos que ameritan la intervención", peroque desconoce si el cura tiene antecedentes. Este jueves, tras conocerse que la abuela de una pequeña de 11 años denunció que Sabarrehabría besado y manoseado a su nieta de 9 años durante una clase de catequesis, el Arzobispadoinformó que había suspendido a Sabarre. En diálogo con el programa Primeras Voces, De Benedectis explicó que "no se tomó una medida apresurada ni de manotazode ahogado sino que los hechos que hay ameritan que la Justicia investigue y que la Iglesiacomience su propio proceso interno". "Las medidas que tomamos buscan darle transparencia a los hechos, ante un tema delicado que es grave y ante la comunidad de la Parroquia y transmitir todos los datos que tenemos siempreguardando la privacidad de las personas", manifestó el sacerdote. Cotinuó al decir que cree que "esto es un hecho claro que responde a lo que hoy quiere laIglesia, en esto la voluntad del Papa es que todo sea muy claro y que no haya ningún manto de dudao sospecha . Hemos intentando ser los más honestos posibles". Explicó que actuaron según las normasque el Vaticano impartió este año sobre cómo actuar ante casos como éste y como consecuencia de la ola de delitos cometidos por curas pederastas que coparon las noticias. Ahora el caso de Sabarre pasará a la Congregación de la Fe en Roma que es el órgano quecontinuará el proceso de investigación dentro de la Iglesia.


