Luego del aumento del 50 por ciento del boleto de colectivo, los gremios denunciaron un "nuevo golpe al bolsillo". Para los economistas, el incremento era inevitable. Algunos incrementos llegan al 130 por ciento.

La nafta, la leche y el asado aumentaron en tres años más que el boleto de colectivo

Por UNO

Por Cecilia Amadeo

De una serie de bienes y servicios que pueden considerarse de primera necesidad o de consumo básico, el boleto del transporte colectivo de pasajeros es el que menos ha subido en los últimos tres años y medio. Sin embargo, el último aumento sufrido por el pasaje –anunciado por el Gobierno el martes pasado y que entró en vigencia el miércoles– pegó más fuerte por lo drástico.

“Mantener este esquema a $1,40 fue un esfuerzo importante para la Provincia, pero por algún lado iba a explotar si no se sinceraba la tarifa”, explicó el secretario de Transporte, Diego Martínez Palau, cuando anunció que pasaría a costar $2,10. Y advirtió que el valor del pasaje debería ser de $5 sin los subsidios con que cuenta el sistema (unos $760 millones).

De inmediato llovieron dos críticas sobre el Gobierno: que el incremento fue de golpe y que debería haber sido de manera escalonada.

“Uno dice: ‘¡Uy! ¡El 50% de aumento!’, pero hacía tres años que no aumentaba. Comparativamente, los salarios y los productos básicos han aumentado más en estos tres años en comparación con lo que subió el boleto. Parece un chiste, pero todavía está barato”, opinó el economista Sebastián Laza.

Y agregó: “Lo que pasa es que el aumento se nota mucho más porque ha sido de golpe, mientras que otras cosas han aumentado de manera más gradual. Pero esto es algo típico de la política que no hace los ajustes de a poco y luego hace todo de un solo saque. Lo mismo va a pasar con la luz, porque el Gobierno no autoriza el reajuste de la tarifa”.

Un relevamiento realizado por Diario UNO arrojó que, tal como dice Laza, el boleto de colectivo es una de las cosas que menos aumentaron en los últimos tres años.

Por caso, el litro de leche entera en sachet aumentó 130%, el kilo de pan –siguiendo el precio sugerido por la Asociación de Panaderos de Mendoza– subió poco más del 70% y el litro de nafta súper de la petrolera YPF se fue exactamente al doble. Mientras que el récord lo tiene el asado, que aumentò 133 por ciento en tres años.

Reestructuración globalPor su parte, Roberto Roitman, economista y docente de la Universidad Nacional de Cuyo, pidió ir un poco más allá en el análisis. “Necesitamos un sistema de transporte público que sea eficiente, limpio, cómodo y barato. Un aumento de este tipo en la tarifa era inevitable. Pero es aquí donde deben empezar a funcionar los mecanismos de redistribución de ingresos, porque los subsidios al transporte son una realidad en el mundo; en algunos casos, por un componente social y en otros, por una cuestión ecológica”.

Y agregó: “De cualquier manera, lo que hay que plantearse acá es que hay que revisar a fondo el sistema por el cual se les paga a las empresas, es decir, el kilómetro recorrido. Hay muchos proyectos, pero poco se ha puesto en práctica”.

Un nuevo golpe al bolsillo

“Nos piden que comparemos el valor del boleto en Neuquén para ‘demostrarnos’ que el de acá es muy barato. Pero de lo que se olvidan de decir es de cuánto son los sueldos en Neuquén y de cuánto en Mendoza”, se quejó Raquel Blas, secretaria general de ATE, la asociación que nuclea a los empleados del Estado.

Por caso, el valor del sueldo promedio del sector privado calculado por el INDEC en la “Evolución de la distribución funcional del ingreso”, que mide la remuneración del trabajo asalariado del país, fue de $8.199, mientras que para Mendoza el valor es de $4.216.

Al recordársele a Blas que los estatales han tenido una recomposición salarial del 95porciento en los últimos tres años, la gremialista justificó: “Lo que pasa es que hay que analizar de dónde arrancamos los trabajadores. Venimos de la devaluación que nos comió los salarios, donde perdimos por lo menos el 70porciento del valor adquisitivo. Venimos en una carrera que nunca fue en igualdad de condiciones. Si desde el principio hubiésemos tenido salarios iniciales a la canasta familiar... Pero estamos en desventaja porque nunca llegamos a ella”.

Y agregó: “El golpe al bolsillo no es sólo para los estatales. También hay que pensar en otros trabajadores, como los empleados de comercio, que a veces deben tomar cuatro micros por día. Y recordemos que tenemos el aumento para todo el año pero que en el sector privado los aumentos suelen ser en cuotas”.

En tanto, el sindicato de los docentes sumó –con el aumento del boleto de micro– un argumento más para insistir en la reapertura de paritarias y así debatir un nuevo incremento salarial para la segunda mitad del año.

“Este incremento del boleto y el aumento en los precios de los combustibles no hacen más que fundamentar nuestro planteo”, advirtió la cúpula del SUTE, encabezada por Javier Guevara, el secretario general.