La comisión de legisladores encargada del seguimiento de la política de seguridad se reuniría el miércoles y sería presidida por el ganso Vinci, quien es preferido por el oficialismo frente a Cassia (PJ disidente) y Petri (UCR) 

La marcha por Matías Quiroga puso a Ciurca en el centro del escenario político

Por UNO

Por Javier Polvani

El vicegobernador Carlos Ciurca con algunos diputados y senadores esperaron en la Legislatura la llegada de la marcha convocada por la familia de Matías Quiroga, de 21 años, quien fue asesinado el viernes durante un frustrado atraco a un camión de caudales. La manifestación, citada para las 18 en San Martín y Sarmiento, provocó que se desactivara la primera reunión del año de la Comisión Bicameral de Seguridad, que estaba prevista para este martes a las 18 y tenía como tema principal la designación de las autoridades.

Ciurca, como jefe de la Cámara Alta, y Jorge Tanús, titular de Diputados, acordaron telefónicamente durante las horas previas a la marcha por la seguridad que no convenía superponer la inauguración de las reuniones de la Bicameral con la protesta. La manifestación de esta tarde nació espontáneamente del dolor e indignación de los familiares directos del joven estudiante y deportista que fue ultimado a balazos por ladrones que querían su auto para completar el escape del robo a un blindado que fue frustrado por los custodios.

Si se reunía la Bicameral de Seguridad al mismo tiempo que se iniciaba la marcha para pedir Justicia por el homicidio de Matías Quiroga, hubiese sido la comisión el ámbito natural para la recepción del petitorio que preparó el padre del muchacho asesinado. Pero el oficialismo de las dos cámaras decidió que lo mejor era posponer la definición de las autoridades del órgano legislativo de control de la política de Seguridad, es decir, pasar para otra oportunidad el inicio de las sesiones del grupo que por ley debe ser presidido por un legislador de la oposición.

Sin Bicameral, el interlocutor principal de la Legislatura frente a los organizadores de la marcha por Matías pasó a ser el vice Ciurca. El lunes, Osvaldo Quiroga, padre de la víctima, cargó duro contra los defensores de los derechos humanos, contra las leyes y alertó que “en 15 o 20 años nos van a matar a todos”, pero rescató la “la buena acción gubernamental” en una entrevista con el programa Primeras Voces, de radio Nihuil.

Durante el fin de semana el gobierno trabajó para conformar a las primeras inquietudes de los familiares del estudiante ultimado por los ladrones del blindado. Esa preocupación oficial tuvo el efecto deseado por el Ejecutivo: no aparecer como el principal culpable de la muerte de Matías en el discurso de los familiares.

En ese escenario, nadie en el gobierno le discutió a Ciurca la decisión de esperar la marcha y recibir el petitorio de cara a los convocados para protestar con la seguridad, de la que es responsable el Estado que el vicegobernador representa. El segundo en el mando de la provincia es el jefe político del ministro de Seguridad, Carlos Aranda, y quien pondrá la cara por el Ejecutivo mientras el gobernador Paco Pérez se mantendrá en segundo plano, al menos hasta que sea resuelto el caso y apresados los responsables.

En el discurso de Quiroga en la Legislatura, todos los palos a las intituciones fueron para la Justicia, único estamento del poder del Estado que no estuvo representado en las escalinatas de la Casa de las leyes. Ciurca estuvo al frente, pero también compartieron la protesta el ministro Aranda y el cordinador del Gabinete de Paco Pérez, Eduardo Bauzá. Los funcionarios salieron airosos de la protesta, puesto que las culpas fueron puestas fuera del gobierno por parte del único orador de la manifestación.

Un ganso al frente de la Bicameral

El demócrata Aldo Vinci tiene casi asegurada la presidencia de la Bicameral de Seguridad, el organismo integrado por diputados y senadores que tiene que controlar la política del área. La comisión debe ser presidida por un opositor y en este periodo le corresponde la titularidad a un miembro de la Cámara Baja.

El diputado Vinci se encamina al sillón de conducción de la Bicameral de la mano del apoyo que recibiría del oficialismo, además de ser el hombre elegido por su partido para pelear por el cargo. Los otros dos legisladores en danza para encabezar la comisión son Daniel Cassia, del peronismo disidente, y el radical Luis Petri.

El ganso se quedaría con la presidencia por decantación del oficialismo, en el que hay un encono particular con Petri y una fuerte resistencia a darle una ruidosa tribuna a Cassia para potenciarse en el peronismo por fuera del kirchnerismo. En ese escenario, Vinci sería el elegido en la reunión inicial de la Bicameral, que se haría el miércoles en la tarde.