Por Soledad Segade y Catherina Gibilaro
Son uniformados de Investigaciones de Capital, quienes interceptaron a un carpintero y sus hijas, quienes iban en un auto. Lo detuvieron y, según la denuncia del hombre, lo golpearon en la calle y en la Comisaría. El denunciante, Alejandro Augier (foto
La Justicia citó a un grupo de policías por un hombre que denunció una golpiza
Un grupo de policías de Investigaciones fue citado a declarar por la denuncia de Alejandro Augier (45), un carpintero que aseguró que fue brutalmente golpeado por policías de Capital que estaban haciendo un allanamiento en Guaymallén, quienes lo interceptaron, lo apuntaron con armas mientras conducía y luego, según su relato, lo golpearon con fiereza. Lo llevaron a la Comisaría 25 donde además lo amenazaron de muerte.
El fiscal Mauro Perassi, de Guaymallén, es quien lleva las investigaciones y hay dos carriles: por una parte el procedimiento de desobediencia a la autoridad de Alejandro Augier (la presunta víctima) que radicaron los policías (que aseguran que le dieron la orden de detenerse) y paralelamente la denuncia de la golpiza propinada por los uniformados.
El hombre iba en el auto con su hija de 12 años -a quien según la denuncia amenazaron con un arma de fuego en sus costillas mientras tenía en brazos a su hermana de 3 años-.
En la foja del procedimiento policial se dejó constancia de la desobediencia de la orden de detener la marcha, pero, como es de esperarse, no habla de los golpes.
La denuncia Eran alrededor de las 15.30 del lunes cuando Augier, un carpintero de 45 años, conducía su Peugeot 207 por calle Cañadita Alegre. Iba con sus dos hijas de 3 años y 12 años, quienes iban jugando en el asiento trasero, según su relato.“Fueron a comprar pan y me iban a buscar a mi porque salgo de la escuela –Monseñor Verdaguer de Alto Dorrego- después de las 15.30. Dos autos los empiezan a seguir, se colocan de ambos lados y les muestran armas de fuego. Los autos eran particulares”, relató a diariouno.com.ar Beatriz, esposa de Alejandro, quien es docente de chicos discapacitados en varias escuelas.
Al llegar a la calle Dean Funes casi Adolfo Calle, a pocos metros de la casa de la familia Augier, uno de los autos de los efectivos de Investigaciones se le atraviesa por delante y otro por detrás.
“Hay muchos testigos que vieron cuando lo bajaron, le pegaron entre 8 y 10 personas delante de mis hijas, la bebé lloraba y a mi hija la bajaron de un brazo. Ella tenía a su hermanita en brazos y le decían ‘puta bajate’, la zamarrearon y cayó de rodillas en el asfalto. Le pusieron un arma en las costillas y mis vecinas que lo vieron y se metieron a ayudar”, sostuvo la mujer sobre lo ocurrido.Desde la cama del Hospital Central Alejandro contó: "Me apuntaron con un arma, me bajaron del auto y me empezaron a golpear bestialmente por todos lados y yo no sabía lo que pasaba. Trataba de ver a mis hijas y no podía" y con mucho dolor dijo: "Mi hija es un como cristalito porque tiene que someterse a una operación de columna muy complicada y no le puede pasar nada".
Según los estudios médicos del Hospital Central el hombre sufrió una lesión en el riñón que además de provocarle dolor, orina con sangre. Además tiene un fuerte golpe en un pulmón y en un oído que no puede estar parado porque pierde el equilibrio.
“Me pegaron tanto que en un momento perdí el conocimiento. Cuando fuimos a la Comisaría me amenazaron que me iban a matar adentro de la 25. Me decían: ‘Acá total te ahorcamos y quién va a decir algo. ¿Sabes cuántos se han ahorcado en esta Comisaría? Y le pedí a mi esposa que no se fuera”, relató Alejandro.
Cuando su esposa Beatriz llegó a la delegación policial a Alejandro le seguían pegando. Llamó a un abogado y cuando fueron a la fiscalía a hacer la denuncia la ayudante fiscal les dijo “hubo una equivocación, lo confundieron con otra persona que estaban buscando porque coincidían las características físicas”, señaló la mujer de 42 años y agregó: “Pienso que si no llegaba lo mataban”.
El abogado llamó una ambulancia porque vio que Alejandro no podía ni estar parado, pero antes de irse de la Comisaría le quisieron hacer firmar la requisa. “Me robaron la licencia, las tarjetas del auto, la plata de la cuota del auto, me robaron el sencillo y hasta los cigarrillos en la cara mía, y me querían hacer firmar de prepo la requisa y les dije que no iba a firmar nada”.
La presunta víctima, quien tiene un hermano desaparecido, señaló que “la Policía de ahora tiene la escuela de Julio César Santuchone -Jefe de Policías de Mendoza en la última dictadura militar- y de Carlos Rico”, quien fue subsecretario del Ministerio de Seguridad en los primeros meses de gestión de Celso Jaque, ambos acusados por crímenes de lesa humanidad.
Esta causa quedó caratulada como averiguación de apremios ilegales y lesiones a cargo del fiscal Mauro Perassi, quien además investiga cómo fue el procedimiento por el cual el Alejandro quedó detenido por desobediencia a la autoridad.
La versión policialPara todo hay una explicación, menos para los golpes que impiden a Alejandro siquiera moverse de la cama en la que está con suero y con una sonda por donde orina con sangre y los médicos tratan de evitar una cirugía.
Según la información oficial, los policías de Investigaciones de Capital realizaban un allanamiento en calle Adolfo Calle al 2.600, de Guaymallén. Cuando terminaban el procedimiento detectaron un 207 gris que pasó a alta velocidad, presumieron que podía ser la persona que buscaban y que escapaba por lo que salieron detrás de él.
En el procedimiento policial consta que los autos particulares de los efectivos de Investigaciones usaron las balizas y las sirenas para ordenarle a Alejandro Augier que se detuviera, pero él no obedeció y siguió manejando hasta llegar a calle Dean Funes al 200 donde lo interceptaron.
Allí lo identificaron y confirmaron que no tenía medidas pendientes, pero de todas formas lo llevaron a la Comisaría 25, de Guaymallén, por haber desobedecido la orden de detener la marcha, pero no existe ninguna constancia de cuándo y cómo el hombre apareció golpeado.
La policía dio detalladamente el prontuario del hombre quien tuvo causas por amenazas, daños, robo agravado, desde 1993, pero su abogado confirmó a este portal que fue sobreseído en todas y en este momento no tiene causas pendientes ni en trámite.
Luego de este hecho, en la tarde de este martes, el efectivo a cargo del procedimiento presentó a las autoridades del Ministerio de Seguridad un informe en donde detalló que los policías al momento de realizar el allanamiento tenían chaquetas identificadoras.Indicó que uno de los uniformados de Investigaciones reconoció a Augier, quien al darse cuenta subió rápidamente a su auto, hizo una maniobra brusca y aceleró, por lo que dos autos particulares con los policías y el testigo del allanamiento que se realizaba salieron detrás de él.
Además en dicho informe no menciona en ninguna parte de las heridas del hombre, por lo que no hay constancia si estaba lesionado antes o después del procedimiento, pero si habla sobre un forcejeo para bajar a Augier de su auto y esposarlo.



