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Solventó sus estudios a puro esfuerzo trabajando de mozo hasta la madrugada. Es de San Martín y es el séptimo de nueve hermanos.

La inspiradora historia de Diego Álvarez

Una clara muestra de que con sacrificio todo se puede, es la historia de Diego, un mendocino que se

recibió de licenciado en Biología y está por comenzar un doctorado en biología molecular en Buenos

Aires mientras trabaja de mozo para poder solventar sus gastos.

Diego Álvarez (26) es el séptimo hijo de una familia de nueve. Nació en San Martín, donde

hizo su primaria. La secundaria la terminó en Junín y la universidad en San Luís, siempre en

instituciones públicas. Estudió Biología en la Universidad Nacional de San Luis y se vino a Mendoza

a terminar su tesis.

Cuidando sobrinos, trabajando en un cyber los fines de semana y con la ayuda de sus padres,

logró costear su vida en la vecina provincia. En Mendoza consiguió trabajo en un conocido local de

sandwich para poder pagar su departamento y seguir con sus estudios.

"En San Luís recibía ayuda de mis padres. Pero necesitaba tener mi plata, así que me puse a

trabajar. Cuando me vine a Mendoza (en el 2009) ya quería mi independencia así que me conseguí un

trabajo de mozo. Desde ese momento me banco solo", contó Diego a

diariouno.com.ar

De martes a domingo, Diego llega a la sandwichería a las 19 y se queda hasta el cierre que,

según el día, es entre la una y las tres de la mañana. Allí gana poco más de mil pesos más la

propina. Esos ingresos son los que hoy le permiten hacer lo que más le gusta: seguir estudiando. "

No soy de gastar mucho, me alcanza con lo que tengo", remarca.

Hace dos años vive en la Sexta Sección en un departamento que comparte con un amigo. Ahí

encaró sus tesis de grado, que le llevó seis meses y que finalmente aprobó con honores.

"Tendría que haber tardado menos en escribirla, pero entre el trabajo, las exigencias de mi

directora de tesis y las mías personales, se fue demorando", dijo Álvarez, quien, con una mezcla de

humildad y orgullo, confesó que el jurado le dijo que su tesis tuvo un nivel de doctorado, por lo

que fue más que felicitado.

Pero el sacrificio de Diego no termina en su licenciatura. Por estos días comenzará un

Doctorado en Biología Molecular en el Instituto Leloir en Buenos Aires. Aunque apunta a conseguir

una beca para poder estudiar, ya consiguió departamento y un trabajo para pagarlo.

"Apliqué para una beca del Conicet. Los resultados van a estar a fin de año y si la gano

empezaré a cobrar en abril. Pero ya conseguí trabajo de mozo en un bar de San Isidro y voy a

compartir un departamento con un amigo que vive allá, por lo que tengo las cosas medianamente

resueltas".

Hoy la principal preocupación de Diego es aprender las combinaciones de transporte que tendrá

que hacer para llegar desde Villa Urquiza, donde vivirá, hasta su trabajo en San Isidro o sus

estudios en Parque Centenario. Del resto ni se preocupa, sabe que si pudo resolverlo una vez, y

podrá volver a hacerlo.

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El mendocino Diego Damián Álvarez es biólogo y se prepara para hacer su doctorado en Buenos Aires.
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El mendocino Diego Damián Álvarez es biólogo y se prepara para hacer su doctorado en Buenos Aires.
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El mendocino Diego Damián Álvarez es biólogo y se prepara para hacer su doctorado en Buenos Aires.
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El mendocino Diego Damián Álvarez es biólogo y se prepara para hacer su doctorado en Buenos Aires.
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El mendocino Diego Damián Álvarez es biólogo y se prepara para hacer su doctorado en Buenos Aires.

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