Luego de 43 años de actividad la estación sismológica de Mendoza se quedó sin empleados ni equipamiento para trabajar y dejó de funcionar. El Ministerio de Infraestructura prometió reequipar el sitio con alta tecnología, pero no especificó cuándo.

La estación sismológica del Parque de Mendoza cerró por falta de recursos

Por UNO

Por Juan Manuel Porolli

Luego de 43 años de actividad la estación sismológica de Mendoza se quedó sin empleados ni equipamiento para trabajar y dejó de funcionar.

Desde el Ministerio de Infraestructura aseguraron que no se encuentra cerrada y que se está trabajando en un nuevo convenio con universidades, aunque no se especificó cuales, y que el establecimiento, ubicado en un edificio ubicado en Avenida Thays y Leal, en el Parque General San Martín, está desocupado y casi sin equipos porque en su mayoría no eran del Estado provincial.

El proyecto que se maneja oficialmente, y que se encuentra aún en los primeros trazos, es equipar con equipos de alta tecnología (digitales) la estación sismológica (los últimos aparatos que tenían era todos analógicos), aunque aclararon que no hay fecha aún para la realización.

Mientras, una de las regiones más sísmicas del país no tendrá mediciones propias de los movimientos telúricos que se produzcan y deberá recurrir a Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES), que se encuentra en San Juan, que depende del Ministerio de Planificación Federal de la Nación.

Gloria Bratschi, especialista en prevención, planificación y manejo integrado de áreas propensas a desastres y sismos, evaluó que “siempre tiene que haber organismos que estén abocados en la información sísmica, como existe en los diferentes países de América; esto hace a la eficiencia y eficacia para que se traslade como corresponde la información a la población”.

Lo más parecido a una estación sismológica que queda en Mendoza es el Centro Regional de Desarrollos Tecnológicos para la Construcción, Sismología y la Ingeniería Sísmica (Ceredetec), que depende de la Universidad Tecnológica Nacional. El coordinador de este proyecto, Carlos Frau, señaló que “la forma de medición con la que contamos es a través de instrumentos propios de la UTN, adquiridos con fines de investigación, y aparatos que surgen de convenios con las municipalidades”.

“A través de los años nosotros instalamos aparatos de medición sísmica en obras particulares, de los cuales administramos la información y la dejamos al alcance de las comunas. Ahora, si necesitáramos obtener un registro, tenemos que primero pedir permiso, con una computadora sacar los datos, después procesarlos y recién de ahí se obtiene la información. Es un proceso largo que no nos permite responder en los tiempos que se requiere para informar a la población”, detalló Frau.

Y explicó: “Tenemos un registro en la universidad, pero no nos permite tener precisiones”, a la vez que sostuvo que con la estación sismológica, hoy desaparecida, “se compartía información permanentemente para brindar una información más completa”.