Celina Sánchez supervisa todas las mañanas lo que se publica en medios digitales y en las redes sociales sobre su marido. Reparte esa tarea con su rol de madre y su trabajo en la FUESMEN.

La esposa de Paco Pérez mutó de consejera a principal crítica de la imagen de su gobierno

Por UNO

Por Javier Polvani

El gobernador Paco Pérez tiene su propio 678, un análisis crítico de lo que los medios dicen sobre su persona y su gestión, aunque no sale al aire por ningún medio de comunicación. La responsable de que no se pase nada de lo que sale publicado y roza la labor diaria del mandatario es nada más y nada menos que su esposa, Celina Sánchez.

Cuando no está cuidando a los dos hijos que tiene con el gobernador ni ejerciendo las funciones de su puesto de trabajo en la FUESMEN, la hiperactiva Celina encarna un minucioso rastrillaje por los medios y las redes sociales a la caza de las menciones sobre Paco Pérez y su gestión. Así, al terminar cada jornada tiene argumentos suficientes para aconsejar al mandatario en materia de imagen pública y discurso.

Cuentan los más allegados al gobernador que nada de lo que sale de su boca se escapa del filtro previo de Celina, quien prometió públicamente ser la escudera más objetiva de su esposo, a quien lo nota rodeado de demasiados aduladores desde que fue designado candidato del peronismo provincial. “Yo le voy a decir la verdad, aunque no caiga bien”, juró la primera dama local una y otra vez cuando se le consultó cuál sería el rol que ocuparía al lado del mandatario.

En la Casa de Gobierno circulan versiones de toda índole sobre la injerencia de Celina Sánchez en las decisiones del gobernador. Lo cierto es que las fuentes con llegada hasta el intestino de la actividad gubernamental consultadas por este portal aseguraron que la esposa del mandatario sólo se ocupa de aspectos ligados a la imagen y comunicación de Paco Pérez y su gestión.

Celina lleva un ritmo diario tan intenso como el de su marido, aunque la mayor parte del día lo destina a cumplir con su trabajo habitual en la FUESMEN y a cuidar a sus hijos. La dama no sólo no tiene despacho privado en la Casa de Gobierno, sino que no cuenta ni siquiera con escritorio fijo para ejecutar la colaboración no remunerada con la gestión de su esposo.

No le hizo falta hasta ahora un espacio físico en el palacio gubernamental para tener voz y voto en la definición de la línea discursiva de Paco Pérez y del análisis de las publicaciones que abordan temas relacionados al mandatario. En esa instancia, Celina habla con cierto conocimiento después de pasar buena parte de su tiempo libre del trabajo y de su rol de madre examinando medios orales, visuales, escritos y on line, una pata de los medios que atrae particularmente a la mujer del gobernador.

Los periodistas, funcionarios y militantes que tienen activa participación en las redes sociales son objeto de seguimiento para Celina Sánchez, quien a partir de lo que lee saca conclusiones respecto a cómo va la imagen del gobernador para luego aconsejarle los ajustes que considera pertinentes para mejorar en esa faceta de la gestión. El interés de la esposa del ex ministro de Infraestructura de Celso Jaque por el marketing y la comunicación de su marido se despertó mucho antes de que Paco Pérez desembarcara en el despacho principal de la Casa de Gobierno: desde la diagramación de la campaña electoral Celina participó de las discusiones y decisiones a cerca del mejor camino para seguir.

Al contrario de lo que anticipaban muchos pronósticos previos a la asunción de Pérez, su esposa destinó mucho más tiempo a colaborar en la parte comunicacional del Gobierno que a decidir cambios en la decoración de las oficinas que ocupa su marido en Peltier 351. La mujer ya acostumbró al personal del cuarto piso, adonde está el despacho del gobernador, a transitar ese sector casi todas las mañanas. Llega temprano con Paco Pérez y se queda una o dos horas, dependiendo de las actividades diarias personales que tiene que enfrentar.