Fue producto del déficit crónico durante la gestión de Celso Jaque. La deuda per cápita de Mendoza era de 1.967 pesos en 2007 y trepó a 3.150 pesos en 2011. Paco Pérez se endeudará por 1.500 millones de pesos sólo este año.

La deuda pública de Mendoza creció un 60 por ciento en los últimos cuatro años

Por UNO

En cuatro años la deuda pública de Mendoza se disparó el 60% producto del déficit en las cuentas públicas y si por cada mendocino se debía en 2007 $1.967, hoy la cifra llega a los $3.150.

Los $2.250 de más que por cada uno acumuló en estos años son producto de los endeudamientos contraídos durante el gobierno de Celso Jaque (que fueron autorizados por la Legislatura) para cubrir el rojo fiscal de los últimos tres años de su gestión, que representaron un incremento de la deuda consolidada de la Provincia en $1.474, 68 millones en este período. Es decir: de los $3.367,24 millones que Mendoza debía al Gobierno nacional, a bancos y otros organismos de créditos internacionales al 31 de diciembre de 2007, pasó a $5.242,92 millones a finales de 2011.

A estas cifras hay que agregarle la deuda interna. Si hace cuatro años la denominada “deuda flotante” (fundamentalmente con proveedores) redondeaba los $150 millones, el año pasado trepó a los $475 millones.

En términos generales, entonces, la deuda neta de Mendoza pasó de $3.367 millones en 2007 (la Provincia tenía entonces $500 millones de disponibilidad) a $5.617,9 millones a finales del año pasado, cuando la disponibilidad (caja) del Ejecutivo sólo fue de $100 millones.

Hacia adelante, la perspectiva se agrava. Francisco Pérez ya tomó un préstamo de $200 millones en el Banco Nación y esta última semana lanzó la emisión de un bono por $1.300 millones, que forman parte de los $1.500 millones que tiene autorizados por la Casa de las Leyes para endeudarse en su primer año de gestión.

Pero esa cifra seguramente será mayor: el déficit de 2012 dependerá, entre otras cosas, de los acuerdos paritarios, del comportamiento de la Dirección General de Rentas para mejorar la recaudación como también de la capacidad de Pérez para controlar el gasto.

“La situación es manejable”“La situación hoy es comprometida, pero manejable. No veo que vayamos a tener problemas este año, pero tenemos que trabajar en controlar el gasto y en mejorar la recaudación. La clave esta ahí, por ejemplo, las paritarias no se nos pueden ir de las manos. Tenemos que mantenernos firmes porque si no la situación no se va a poder manejar”, sostiene el ministro de Hacienda, Marcelo Costa, ante el cuadro de situación y a modo de defensa por la discusión salarial que mantiene en vilo a la salud pública mendocina.

Por su parte, el diputado nacional radical, Enrique Vaquié, le apunta al Gobierno por su política fiscal. “Superávit fiscal y baja deuda pública son requisitos indispensables para tener una política de desarrollo económico y social. Paco Pérez, al continuar la política de Jaque, retrasa el desarrollo de Mendoza”, acusó.

Durante los años 2009, 2010 y 2011, el déficit fiscal no paró de crecer y Jaque pidió varios endeudamintos claves como $431 millones para el déficit del Presupuesto 2011, U$S100 millones para el financiamiento de AYSAM y $18 millones con organismos internacionales para destinarlos a los municipios, entre otros.

El problema en números: en 2007 el déficit fue de sólo $5,8 millones, mientras que el año pasado tocó los $933 millones. Hace cuatro años, ese desequilibrio representaba el 0,13% de los ingresos totales, mientras que ahora roza el 9%.

“Paco” suma un pedido

Esta última semana, el Ministerio de Hacienda lanzó finalmente la convocatoria de la contratación de una entidad financiera para la emisión de bonos por $1.300 millones y por otros U$S50 millones, que serán destinados a paliar el déficit de las cuentas públicas en 2012, así como a mejorar la infraestructura y la operatividad de AYSAM respectivamente.

Según él, lo que se planea a nivel oficial es conseguir una tasa de interés del 10% (tal como la que obtuvo el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires en una emisión similar) con plazos de reintegro de siete años –con tres años de gracia– y sin garantías. Los intereses a pagar, fueron también objeto de crítica de Vaquié ya que, sostuvo, representarán un costo adicional de U$S17 millones anuales producto de la urgencia de Pérez de conseguir la plata.