El costo real del pasaje es de $3, pero a los usuarios se les cobra $1,40. La diferencia la pone el Estado. El dinero para los empresarios es parte del paquete de $105 millones que discute la Legislatura.

Jaque pidió endeudarse en $50 millones para pagarles a los dueños de los micros

Por UNO

Este año el Gobierno transferirá alrededor de $120 millones a los empresarios del transportenucleados en AUTAM a través del fondo compensador del transporte público. Es casi el doble de los

que se consideró en el presupuesto aprobado a principio de año, que fue $64 millones.

En el pedido de endeudamiento que hizo la administración de Jaque a la Legislatura justificó

un faltante de $86 millones para el Ministerio de Infraestructura, Transporte y Vivienda, de los

cuales unos $50 millones irían a parar a AUTAM para compensar la diferencia entre los servicios

prestados por los dueños de los micros y lo recaudado por el sistema Red Bus. A se monto se agregan

las remesas que la Nación pone en carácter de subsidio para que circulen los colectivos en el Gran

Mendoza.

Los números surgen del cálculo estimado por el diputado radical Carlos Sandre Maza,

integrante de la Comisión de Hacienda de la Cámara Baja. La transferencia de plata del Estado a los

dueños de los micros fue motivo, la semana pasada, de

un

fuerte cruce verbal entre el ministro de Infraestructura, Francisco Paco Pérez y el titular de

AUTAM, Sergio Pensalfine.

El empresario pedía el cumplimiento del fondo compensador, que según el sector tiene una

atraso de alrededor de $27 millones. El funcionario y el líder de los dueños del transporte se

amenazaron con acciones cruzadas.

El Gobierno al momento de presentar el presupuesto 2010 pidió que se lo autorizara a gastar

un 100% por encima de los $64 millones previstos para el fondo compensador. En definitiva, ese

planteo no prosperó y finalmente sólo se les autorizó el 50%.

Además de los $64 millones establecidos en el presupuesto para el fondo compensador, se

estableció otra partida de $4 millones para transferir al sistema de transporte. Ese monto surge de

un acuerdo realizado durante el gobierno de Julio Cobos, por el cual se normalizó el pago de las

deudas de los dueños de los micros y de los impuestos de las empresas, entre los que sobresale el

del automotor.

Este aporte del Estado a las arcas de los empresarios concesionarios del transporte público

del Gran Mendoza proviene de rentas generales de la provincia y hace posible que el boleto urbano

cueste $1,40. De lo contrario, se estima que el valor de cada viaje ascendería a $3.