Sin embargo, en ese nosocomio infantil aseguraron que todavía no se registra un pico de internaciones por complicaciones estivales. Los pediatras recomiendan tomar algunas medidas de prevención.

“Lo mejor es quedarse en casa para no exponer al niño a los intensos calores de un camping o el río, además en esos espejos el agua está muy contaminada y, al tragar agua cuando juegan, los nenes contraen estas bacterias”, advierte Mattoni.

Para que estén bien hay que dejarlos jugar en el agua en bañadera bajo supervisión de un adulto o dándoles duchas muy seguido. Ofreciéndoles agua hervida pero fresca y cuidarles la ingesta de alimentos, como puré de manzana, de zapallo, nunca verduras crudas.

Por supuesto, que a los niños lactantes debe ofrecérseles el pecho a demanda.

Los adultos también padecenLos ancianos y quienes trabajan en ambientes calurosos y húmedos tienen mayor riesgo de sufrir un golpe de calor. En estos casos, la temperatura corporal se eleva, el pulso se vuelve fuerte y rápido, se producen cambios en el estado de conciencia, la sudoración cesa y la piel se observa seca, caliente y enrojecida. Frente a ello, es imprescindible requerir rápidamente una consulta médica.

 

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