Los jueces federales que emitieron el fallo en noviembre dieron a conocer los fundamentos.

Informaron motivos de la condena a ex represores en el Sur

Por UNO

SAN RAFAEL– El Tribunal Federal N°2 de Mendoza inició ayer en este departamento la lectura de losfundamentos de la histórica sentencia que el 16 de noviembre condenó a prisión perpetua a dos ex

policías y un militar por crímenes de lesa humanidad cometidos en la dictadura.

En un hecho inusual los fundamentos fueron leídos en voz alta, algo que no se estila en los

tribunales ni provinciales ni federales. Sobre este hecho hubo un intercambio de opiniones y datos

de jurisprudencia por parte del tribunal y las partes, previo a empezar la lectura.

Los abogados defensores de los condenados, Ricardo Curuchet, Eduardo San Emeterio, Ramiro

Dillon y Rufino Troyano, se mostraron a favor de que los fundamentos no fueran leídos y se dieran

una copia a cada uno en un soporte técnico. Sin embargo, fue primero el juez Roberto Nacif quien

avisó que era preferible leerlos, argumentando su posición en casos anteriores donde se acordó la

omisión de la lectura y después en recursos de casación se plantearon nulidades por esa misma

omisión, por lo que tras un breve paréntesis para decidir el tribunal acordó su lectura en doble

turno.

Los fundamentos de la sentencia 1.186 responderán a varios puntos, entre los cuales figuran

si hubo un plan sistemático de desaparición de personas, si ese mecanismo se ejecutó aquí, quiénes

fueron los ideólogos y los ejecutores materiales, en qué condiciones y bajo qué normas se detuvo a

las personas, si está probada la autoría de los hechos, la calificación legal y el contexto

histórico, entre otros puntos de las más de 800 fojas que forman el total.

En el inicio se dio lectura del resumen de lo que el Ministerio Fiscal argumentó en su

momento para la elevación a juicio, haciendo un repaso de la responsabilidad que le atribuyó a cada

imputado y lo que finalmente aceptó el juez federal.

Se habló en detalle de cómo operaba el subárea del Ejército 3.315 (San Rafael), al mando del

entonces (ya fallecido) mayor Luis Faustino Suárez, de quien se dijo que "tenía a cargo toda la

acción represiva de dicho ámbito".

Se repasaron todos los lugares donde funcionó el comando de la plana mayor del Ejército y por

la tarde se empezó con la ampliación de acusación que en su momento realizó la fiscalía y el papel

e imputaciones que le atribuyó a cada imputado.

La condena de prisión perpetua, en cárcel común, recayó sobre Raúl Ruiz Soppe (ex comisario

jefe de la Unidad Regional), Aníbal Guevara (ex teniente) y Juan Labarta (ex policía del D2). Para

el abogado Raúl Egea la pena fue de 8 años de prisión.