Por Julio Luzuriaga
La acusación que pesa sobre ellos es homicidio agravado por el vínculo. Se trata de la parturienta -una joven deficiente mental-, la madre y las hermanas de ésta, y otro joven pariente.
Imputaron a los 6 detenidos por la beba hallada muerta en un pozo en Tupungato
La Justicia imputó por el delito de homicidio calificado por el vínculo a los seis familiares de la beba recién nacida cuyo cadáver fue arrojado a un pozo séptico en Cordón del Plata, Tupungato. Se trata de la madre de la pequeña –con una deficiencia mental leve–, la abuela, tres tías y un primo de la víctima. Ayer fueron llevados ante el juez de instrucción, pero se negaron a declarar.
El titular del Primer Juzgado de Instrucción, Oscar Balmes, indagó ayer a los seis detenidos.
Según apuntaron fuentes judiciales, el instructor llamó a indagatoria a la madre, la abuela, tres tías y un primo de la víctima, señalados como los autores del aberrante crimen.
Aún no han sido determinados los roles que cumplieron cada uno de los acusados. Sí se supo que ayer comparecieron ante el juez que entiende en la causa y se negaron a prestar declaración indagatoria por asesoramiento de su defensor, Alfredo Mestre. No obstante el magistrado les imputó el delito de homicidio calificado por el vínculo, lo que confirma que la niña nació viva y fue asesinada.
Todavía no trascendió el resultado de la necropsia, que dará certezas sobre la causa de muerte de la recién nacida.
Historia escalofriante
Todo comenzó el pasado domingo cuando Claudia, de 33 años, dio a luz a una niña en la humilde vivienda que comparte con su grupo familiar en calle El Álamo, frente a la cancha del club Cordón del Plata.Desde ese momento comenzó a tejerse una siniestra trama que se conoció la noche del día siguiente.
El cuerpo de la beba fue envuelto en una bolsa de nailon, cargado en una Chevrolet y enterrado en cercanías del arroyo La Estacada. Luego esas personas cambiaron de parecer y entendieron que para ocultar de manera más eficaz el cadáver era mejor arrojarlo en el pozo séptico de su casa.
Vecinos de los imputados decidieron dar aviso a la policía presumiendo que algo andaba mal en la vivienda de los Ortega Bordón.
La policía asistió a la puérpera, que presentaba pérdidas, y la llevó al hospital Las Heras, de Tupungato, donde se le hizo un legrado y quedó internada e incomunicada.
Al promediar las 21 del lunes, con picos y palas iniciaron la dura tarea de excavación. Más tarde tuvo lugar el macabro hallazgo. El cuerpito se encontraba envuelto en una bolsa de nailon flotando entre las heces.
Claudia tiene otro hijo
La madre de la criatura tiene 33 años y trabaja como contratada en una fábrica de la zona.Pese a su discapacidad mental leve ya tiene un hijo de 10 años (deficiente mental) que vive con ella y su familia.
Muchas preguntas que apuntan a la Justicia de familia y a los órganos encargados del seguimiento de casos de estas características surgieron con este caso y continúan sin respuesta.
No se descarta que ese niño de 10 años al igual que la recién nacida asesinada hayan sido concebidos como resultado de situaciones de abuso.