Por Rosana Villegas
Dos operadores del ex COSE, que estaban de guardia la noche en que se produjo el incendio que le costó la vida a un muchacho de 16 años, fueron imputados este jueves por incumplimiento de los deberes de funcionario público. Para el fiscal que tiene la causa, ellos no realizaron la requisa correspondiente en la celda de los dos chicos que resultaron quemados en el siniestro, quienes según las pericias habrían estado manipulando un encendedor y habrían sido esos chispazos los que iniciaron las llamas.
Con los peritajes que realizó el personal de bomberos que trabajó en el siniestro desatado el 23 de diciembre en el sector C del ex COSE, más las filmaciones que aportaron las autoridades de la Dirección de Responsabilidad Penal Juvenil, el fiscal Lauro Monticone, a cargo de la fiscalía de Godoy Cruz, creyó tener los elementos suficientes para imputar a los dos operadores que tenían a su cuidado la celda 4 que se incendió cuando en ella se encontraban dos jóvenes de 16 y 18 años.
Según revelaron los peritos, el fuego que le provocó la muerte a Lucas Estefano Di Marco (16) y graves heridas a su compañero de 18 años “habría comenzado abajo de la cucheta que ocupaban ambos jóvenes y no habría sido consecuencia de un cortocircuito, sino que habría sido provocado probablemente por un objeto que despedía fuego”.
La hipótesis que cobró más fuerza es que los chicos habrían estado manipulando un encendedor, ya que en la celda se encontraron los restos de metal de ese objeto.
Una vez que se iniciaron las llamas, estas se alimentaron de los colchones de la habitación y también corrieron por las paredes cubiertas con pintura al aceite que es altamente inflamable. Esas llamas son las que encerraron a los dos chicos y les provocaron quemaduras en más de la mitad del cuerpo.
Además de las pericias, el fiscal Monticone contó con la filmación que registraron las cámaras de seguridad el día del incendio. “Desde la dirección del Sistema de Responsabilidad Penal Juvenil, Ana Rosich, y un abogado de la institución nos aportaron todo el material filmado que complementó la investigación, ya que en una de esas imágenes se ve a los chicos jugando con un encendedor”, recalcó Monticone.
Esas pruebas lo llevaron a concluir que los dos operadores no realizaron ese día la requisa correspondiente, ya que de haberlo hecho deberían haber detectado y secuestrado el encendedor que habría dado inicio al incendio.
Ahora los dos operadores quedaron imputados de incumplimiento de los deberes de funcionario público en concurso real, con homicidio culposo y lesiones graves culposas.



