Fue el lunes a la madrugada en Kamikaze. Al parecer se vendió casi el doble de entradas de la capacidad máxima.

Hubo corridas y destrozos en un boliche de Las Heras por sobreventa de entradas a una fiesta privada

Por UNO

El pibe compró la entrada de una fiesta M17 (para chicos de entre 15 y 17 años) en la puerta de suescuela. La cita era para el domingo 15 a la noche en el boliche Kamikaze, aprovechando el feriado

del lunes.

Al llegar se encontró con una multitud en la puerta. Ticket en mano, intentó ingresar al

lugar. Pero la capacidad máxima del local había sido alcanzada. Y a pesar de tener su pase, no pudo

ingresar.

Como él, unos 2.000 chicos se encontraron en la misma situación. El pibe se fue, pero los que

se quedaron intentaron entrar de alguna manera.

Esa manera fue un desborde que destrozó los alrededores de la disco y algunos interiores,

provocó la intervención de la Policía y del programa de Diversión Nocturna.

La capacidad del boliche es de 2.900 personas. Pero se vendieron más de 4.500 entradas. Aún

no se sabe quién o quiénes las vendieron. Padres de algunos chicos que asistieron a la fiesta

aseguran que estuvo organizada por la empresa de viajes estudiantiles Travel Rock.

Sin embargo, desde la empresa aseguraron que nada tuvieron que ver con la organización ni la

venta de entradas. Esto a pesar de que los tickets tenían su logotipo.

Fernando Carmona, representante en Mendoza de la agencia de viajes, reconoció que el logo

estaba en las entradas. Pero aseguró que no había sido autorizado por la empresa. "En un momento

vino gente que pidió nuestro auspicio. Pero nunca lo autorizamos ni lo convenimos", detalló. Luego

estimó que se puede tratar de un uso indebido de la marca para aprovechar la trayectoria que tiene

Travel Rock.

En el boliche, ubicado en la ruta Panamericana cerca de los Caracoles de Chacras de Coria,

los cuidadores dejaron pasar a

UNO para registrar el resultado de los desmanes.

Allí se apreció la rotura de alambrado olímpico, plantas, lonas publicitarias, estructuras

metálicas y hasta un paravalancha que fue arrancado de cuajo. "Fue una batalla campal", resumió el

casero del lugar.