La mujer estuvo en el programa Buen Día Argentina y dijo que  el hombre que quedó detenido por la muerte de la nena de 4 años la vendió a una familia de mucho dinero.

"Hay otra nieta mía que fue vendida, se llama Fátima Alejandra Riquelme", aseguró en vivo por TV la abuela de Guadalupe

Por UNO

Graciela Di Falco, abuela materna de Guadalupe, la niña de 4 años que

fue torturada, violada y asesinada en una casa en San Luis, dijo que la hermanita de Guadalupe,

de 1 año y medio, fue vendida a una familia de mucho dinero (antes deslizó que se trata de

empresarios bodegueros). Además pidió el cuerpo de su nietita para darle sepultura en Maipú.

La mujer precisó en el programa

Buen Día Argentina, de

Canal 7, que su otra nietita se llama Fátima Alejandra Riquelme, apellido del

hombre que está detenido e imputado por la muerte de Guadalupe. "Le pusieron el apellido de él para

venderla más rápido". Nació el 17 de junio del 2009 y la vendieron en febrero a "gente de mucho

dinero", siguió.

Además, Graciela le pidió darle a la nena "cristiana sepultura en Maipú", donde ella vive, y

que no quede en San Luis. La mujer aseguró que vino a Mendoza para buscar las partidas de

nacimiento de su hija y su nieta y se enteró que ayer la sepultaron.

Guadalupe había quedado bajo el cuidado de una pareja puntana que tenía 6 hijos más. A pesar

de las constantes denuncias que hizo Graciela para sacar a su nieta de esa casa, aseguró la única

respuesta que tuvo fue que su hija, Débora Di Falco, era mayor de edad y la abuela no podía hacer

nada.

Graciela contó al programa que las 3 se fueron a San Luis para vivir más tranquilas. Primero

fueron a una pensión en donde el trato y las condiciones no eran muy buenas por lo que decidieron

ir a Caritas, donde aparentemente había una persona muy humana.

Allí conocieron a Miguel Riquelme, quien les dijo que tenía 6 hijos que habían sido

abandonados por su madre. El hombre les propuso que se quedaran y que Graciela cuidara de los

niños.

Al poco tiempo apareció la pareja del hombre, Alejandra, quien sostuvo que Guadalupe se podía

quedar, pero que la presencia de Graciela le molestaba.

Es por esto que la abuela decidió irse a una pensión porque "estaba viendo cosas que no me

agradaban", pero su hija y su nietita se quedaron en esa casa.

"Lo único que quería era ver a la nena y me echaban. Ante esto fui a la Justicia del Menor, a

la Policía provincial me dijeron que no podían hacer nada porque mi hija es mayor de edad. Fui a la

Policía Federal y ahí me dijeron que si les traía una firma que había estado en ese lugar nosotros

ellos podían entrar", relató Graciela.

Débora Di Falco

fue

detenida el martes a la tarde en Jocolí cuando fue busca a su madre y fue pedida por la

Justicia de San Luis por abandono de persona agravado de su hija.

El hecho

Lo primero que dijo Riquelme, de 45 años, es que la menor estaba golpeada porque se había

caído del techo pero esto no convenció a los profesionales que la revisaron y sospecharon que no

era así.

Quienes confirmaron estas sospechas fueron los forenses que alertaron que la beba estaba

muerta desde hace varias horas con evidentes signos de haber sido brutalmente golpeada, torturada y

violada. Su muerte de había producido alrededor de las 11 de la mañana y recién a las 15 Riquelme

llamó a la policía.

La nena además presentaba mutilaciones en la nariz y en el boca y esto fue determinante para

que la pareja fuera detenida bajo la sospecha de homicidio. Para completar el horrendo cuadro del

sufrimiento padecido por la indefensa criatura, los médicos forenses detectaron que la causa de la

muerte habían sido precisamente los golpes recibidos en horas de la mañana y que la nena había sido

violada en reiteradas oportunidades.

Como si esto no fuera bastante una fuente allegada a la investigación dijo que Guadalupe

además presentaba un avanzado estado de desnutrición, quemaduras de cigarrillos en pies y manos,

cabellos arrancados, el cráneo hundido como consecuencia de haber sido amarrada en forma muy

violenta.

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Graciela Di Falco, abuela de la nena.
Graciela Di Falco, abuela de la nena.
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Guadalupe descanda en el sector El balcón de los angelitos.
Guadalupe descanda en el sector El balcón de los angelitos.
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La paqueña Guadalupe.
La paqueña Guadalupe.
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Débora Di Falco, madre de Guadalupe.
Débora Di Falco, madre de Guadalupe.
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Débora Di Falco, madre de Guadalupe.
Débora Di Falco, madre de Guadalupe.
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Varios carteles dejados por vecinos en la vivienda donde fue encontrada sin vida la pequeña Guadalupe piden que se haga justicia.
Varios carteles dejados por vecinos en la vivienda donde fue encontrada sin vida la pequeña Guadalupe piden que se haga justicia.