Tras una serie de nuevos allanmientos a la empresa se constató la existencia de la perforación, que según ex empleados corresponde a un vertedero ilegal. Ahora se espera la mano firme de la justicia.

Hallaron más pozos dentro de la empresa Keghart en los que se habría vertido mercurio y sus dueños están muy complicados

Por UNO

El juez Marcos Pereyra del 5° Juzgado de Garantías libró una orden de allanamiento a pedido de lafiscal especial Susana Muscianici para ingresar a la fábrica donde esta mañana se presentaron

funcionarios de la Secretaría de Ambiente, de la Legislatura y de la Municipalidad de Luján.

Al lugar ingresaron técnicos de la UNCuyo para tomar muestras y personal de la Policía

Científica. Los obreros de la firma están indicando a las autoridades los sitios donde se producían

presuntamente los verderos.

Encontrado mercurio en estado sólido (pelotitas) en la tierra, durante el recorrido por las

instalaciones, según indicó el diputado Ricardo Puga. Además los obreros señalaron la existencia de

otro pozo y de una zona de bañados, donde presumiblemente, también habría restos de agua

contaminadas.

Ex trabajadores de la empresa Keghart, de Luján,

que fue

clausurada en abril por sospechas de contaminación, denunciaron que sus empleadores los

obligaban a deshacerse de residuos contaminantes en un pozo. Para constatar esto, funcionarios de

Medio Ambiente, legisladores y el intendente de Luján, Omar Parisi, llegaron hasta la empresa en un

intento de hacer una inspección.

Hallaron un pozo de 200 metros de profundidad tapado con plásticos y con un cilindro metálico

encima.

"Esta semana tuvimos una denuncia a través del titular de la Comisión de Derechos y

Garantías, Ricardo Puga, realizada por ex trabajadores donde dan cuenta de cuál es el procedimiento

para los residuos peligrosos", contó Guillermo Carmona, titular de Ambiente, a

diariouno.com.ar, y agregó que "esto confirma los elementos que habíamos

considerado para clausurar, pero también aporta elementos nuevos que pusimos esta mañana en manos

de la Justicia provincial para que lo investigue la Comisión de Delitos".

También convocaron a técnicos de la Universidad de Cuyo para tomar muestras de la tierra

cercana al pozo. La sospecha de los funcionarios es que a través de ese pozo la empresa se deshacía

de los líquidos utilizados luego de la elaboración de lavandina, soda caústica y acído cloríhidrico

entre otros elementos que se vendían dentro y fuera de la provincia.

Durante el intento de ingreso a la planta se vivieron momentos de tensión porque el abogado

de la firma, Dardo Pérez Hualde (hermano del presidente de la Corte, Alejandro Pérez Hualde) no

permitió el ingreso de nadie excepto de los técnicos de la secretaría de Ambiente.

Carmona sostuvo que "si la empresa no tiene nada que ocultar no tiene por qué prohibir la

entrada". Después ingresó el intendente Omar Parisi, y el director de Protección Ambiental, Ricardo

Debandi, con funcionarios por intermedio de quienes "se constató la existencia de un pozo oculto

donde volcaban elementos tóxicos. Los ex empleados mencionan que recibían instrucciones de los

directivos y gerentes de la empresa".

Ante la negativa, los funcionarios reclamaron la presencia de un representante de la

Justicia. A los pocos minutos llegó al lugar la ayudante de fiscal de la Oficina 15 de Luján,

Sandra Canesi, quien explicó que hasta tanto no se sustanciara una denuncia penal contra la firma

no podían ingresar.

Por lo tanto parte de los funcionarios, entre ellos el secretario de Ambiente, Guillermo

Carmona, y el presidente de la Comisión de Derechos y Garantías, Ricardo Puga, se fueron hasta la

Fiscalía, mientras que otros pudieron ingresar para constatar la existencia del pozo.

Finalmente el abogado de la empresa reconoció que en el sitio hay mercurio, pero expresó que

está presente desde antes que la empresa a la que él representa comenzara a operar en el lugar. "Se

sabe que hay mercurio en este terreno, pero es antes a la firma que yo represento", esgrimió al ser

consultado por la prensa.

Los empleados de la fábrica fueron una pieza clave que permitió comprobar la existencia del

vertedero que estaba camuflado. Ellos efectuaron la denuncia en la comisión de Derechos y

Garantías, hace tres días aportando fotos del sitio donde estaba ubicado el pozo.