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Fue en Santa Rosa. La Policía Rural ya había allanado la vivienda, pero el  hombre que lo tenía cautivo lo escondió en otro lugar. Galería de fotos.

Hallaron a un puma sin uñas ni colmillos encerrado en una jaula en una casa

Enrique Pfaabepfaab@diariouno.net.ar

SANTA ROSA– Un puma de 5 años, con 70 kilos de peso, al que le fueron arrancadas las uñas y los colmillos y también castraron, fue encontrado cautivo en una casa de Las Catitas. Dos años atrás se había recibido una denuncia sobre la existencia de este animal, pero se filtró el dato de que se iba a realizar un allanamiento y el operativo fracasó.

“Unos cazadores mataron a la madre hace cinco años. Yo encontré a sus dos cachorros. Uno murió y el otro es éste que ven acá”, contó el comerciante de Las Catitas que el lunes a la noche reconoció ser el responsable de tener un puma de 5 años encerrado en una jaula, en el patio de su casa. El personal de la Policía Rural y la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable lo escuchó sorprendido. Hacía dos años que intentaban ubicar el lugar de cautiverio de ese puma.

En esa época se había hecho un allanamiento en la misma vivienda, pero el animal no había sido encontrado. “Sabemos que se filtró el dato de que se iba a efectuar una requisa en esta vivienda y, unas horas antes, el animal fue sacado de este lugar y llevado a la casa de un empleado del comerciante”, contó una fuente de la Secretaría de Ambiente.

El operativo del lunes, en cambio, resultó exitoso y se desencadenó de manera fortuita, cuando una patrulla de la Policía Rural recorría la zona y observó desde lejos la presencia del animal en la casa en donde después se practicó el secuestro.

El tenedor del animal dijo que éste, un tiempo después de haber llegado a su casa, fue mutilado por un veterinario amigo para “que fuera menos peligroso”. Así se le extirparon, de raíz, las uñas y los colmillos, y se lo castró.

“Lamentablemente, este animal no podrá volver a la vida silvestre ni tampoco podrá convivir con otros de su especie, ya que no puede defenderse y su carácter natural ha sido modificado totalmente por las mutilaciones y por haber convivido tantos años con seres humanos”, dijo ayer Jorge Mesa, delegado en la zona Este de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable.

En tanto, ayer, el titular de esta área gubernamental, Marcos Zandomeni, aseguró que se le aplicará una multa al comerciante que tenía al animal, cuyos datos personales no fueron informados y así será “hasta que se completen las acciones administrativas y judiciales”.

Por el momento, el animal estará tan encerrado como hasta ahora, en una jaula solitaria, en el Zoológico de Mendoza.

Su futuro no es muy alentador. Tendrá que vivir aislado de sus congéneres porque no tiene cómo defenderse de posibles ataques, incluso de los que le pudieran propinar las hembras cuando intente aparearse.

Otro felino, pero en el jardín

Para desgracia de la fauna protegida, los antecedentes sobre tenencia ilegal de animales salvajes son muchos y muy diversos.

En la zona Este, el último secuestro de un puma fue realizado el 13 de diciembre. Esa vez, una familia del barrio Centenario, de San Martín, llamó preocupada al 911 para anunciar: “¡Hay un puma en nuestro jardín!”. Resultó ser un cachorro macho, de entre tres y cuatro meses y de no más de 40 centímetros de alzada, que trataba de cazar moscas y mariposas. “Se escapó de algún lugar en donde lo tenían en cautiverio. Tienen que haber matado a la madre para capturarlo”, explicó en ese momento el mismo Jorge Mesa, jefe zonal de la Secretaría de Ambiente.

Pero el caso más curioso ocurrió allá por el 2007 en una finca de Rivadavia. Allí se encontró una tigresa de Bengala de 160 kilos.

Unos tres años antes, su dueño, José Valenti, comenzó a criar a Violeta desde cachorra. El circo de los hermanos Servián había pasado por allí y la tigresa de la compañía había parido dos cachorros, un macho y una hembra, que era tan pequeñita que la gente del circo temió que muriera y se la regalaron a Valenti.

El animal terminó en el Zoológico y su “familia de crianza” fue a visitarla periódicamente.

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