El flamante titular de Aguas Mendocinas propuso re-usar el recurso, como hacen otros países. También se planteó la necesidad de más obras, impermeabilización de cauces y reutilización de embalses.

Gobierno, especialistas, legisladores y usuarios debatieron sobre la falta de agua en Mendoza

Por UNO

En una reunión que se extendió por unas tres horas, Irrigación, regantes, CRICYT, Organizaciones de

Usuarios, senadores y el secretario de Ambiente, Guillermo Carmona, coordinaron acciones para

encarar la alarma por una posible escasez de agua en Mendoza en los próximos meses.

Todo parte de que la fase de precipitaciones entre los fenómenos climáticos "Del Niño" y "De

la Niña" este año ha sido muy baja y por los pronósticos de temperatura, no habría agua suficiente

para el año próximo.

Los participantes plantearon la necesidad de más obras, impermeabilización de cauces,

reutilización de embalses, "guardar" el agua de lluvia, que lo que se percibe por regalías

hidroeléctricas vayan a obras hidroeléctricas y hasta un representante del CRICYT pidió que no se

aprobara el proyecto minero San Jorge por la contaminación que producirá en el agua.

Durante el encuentro, Carmona puso en pantalla un informe ambiental y de uso de agua de riego

y el flamante titular de la empresa Agua y Saneamiento Mendoza SA (Aysam), Rolando Baldazzo

manifestó la necesidad del re-uso del agua, una práctica muy instalada en otros países.

La senadora Nelly Gray indicó que tanto la pobreza hídrica como la emergencia que se está

planteando no deben ser tomadas como coyunturas y que hay que pensar en una cuenca integrada.

En tanto, el senador Vicente Emilio Russo sugirió la declaración de la emergencia hídrica,

con el objeto de implementar medidas en relación al uso de agua responsable para consumo humano,

agrícola e industrial y la solicitud al Departamento General de Irrigación para que realice nuevos

estudios e inspecciones de cada canal de la Provincia con el objetivo de hacer una redistribución

de agua en función de zonas productivas y no productivas.

Asimismo, Russo concluyó que con todo lo expuesto hay que capacitar en el riego, en nuevas

tecnologías e incentivar a los productores a que optimicen el agua, como también a la gente que

tome conciencia de la imperiosa necesidad de no derrochar este líquido vital.