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Fue y vino , fue y vino, fue...

Por Javier Polvani*

En cuatro años Julio Cobos fue y volvió varias veces. Su imagen subió hasta el cielo y después se cayó al piso, iba a ser presidente por goleada pero ni siquiera pudo imponer el candidato a gobernador deMendoza de la UCR, creyó que su destino era encarnar la superación del kirchnerismo pero la muerte de Néstor Kirchner por poco no arrastra su carrera política a la ruina.

Desde el 17 de julio de 2008 en la madrugada, cuando su voz entrecortada pronunció “mi voto no es positivo” desde la Presidencia del Senado, para sentenciar al gobierno de Cristina Fernández a la peor derrota política desde que en el país impera el modelo K, Cobos se subió y se bajó de casi todo lo que aparecía a su alcance. Hoy, dice, atiende su estudio de ingeniería, pero a la par no deja de ensayar candidaturas y de amenazar con armar con un proyecto, como lo hizo desde la tensa madrugada que terminó con un estallido de júbilo de las entidades corporativas del campo.

Pasaron cuatro años y, salvo las participaciones mediáticas, en el plano nacional el ex vicepresidente prácticamente se quedó sin capital político. El cobismo, que en un primer momento se movía al ritmo deloperador histórico del radicalismo, Enrique Coti Nosiglia, desapareció cuando el mendocino declinó de presentarse como candidato presidencial en 2011. Ni Nosiglia ni la dirigencia partidaria que le responde

guardaron nada que los una a Cobos, más bien quedaron dolidos con el mendocino.

Hasta el más ferviente cobista de la primera hora se quedó a esperar que Cobos se definiera y como no lo hizo se abrió, con la peor idea de lo hecho por el ex mandatario mendocino. Se trata del neuquino HoracioPechi Quiroga, actual intendente de la capital de su provincia, quien hasta le consiguió un avión a Cobos para que hiciera su campaña de vicepresidente con Cristina Fernández y saltó el cerco del kirchnerismo de la mano del mendocino. Tras la decepción que causó en el cobismo el esquive del mendocino a la candidatura presidencial, Pechi retomó su rumbo lejos de su ex jefe político.

Un día antes de cumplirse cuatro años del voto “no positivo”, Cobos se decidió a anunciar su regreso concreto a la política como candidato a diputado nacional por Mendoza. En su provincia aún le queda algo de capital político sustentado en níveles de aceptación populares que sobrevivieron más saludables que en el resto de las provincias que definen una elección nacional.

Esa circunstancia social impide que el ánimo contrario de buena parte de la dirigencia local de la UCR con Cobos ponga en riesgo el acceso del ex gobernador a una candidatura para la Cámara Baja del  Congreso en 2013.

La exposición de Cobos como candidato opositor provocará que la Casa Rosada redoble los esfuerzos que pensaba dispensarle al proceso electoral de Mendoza, adonde el gobernador Paco Pérez será el responsable de canalizar esos recursos para que cumplan el objetivo: limar para siempre las chances de volver a darle a la figura de Cobos chances presidenciales para 2015.

Con Cobos de titular en la cancha, el juego de la política mendocina será más agresivo e intolerante que si el ex vicepresidente siguiera al margen de la disputa de espacios institucionales de poder.

*Periodista y editor de diariouno.com.ar, coautor del libro Cuidado con Cobos

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