Celso Jaque llamó a licitacion para adquirir 100 dispositivos magnéticos, pero Pérez dejó caer el proceso porque de las cuatro empresas que se presentaron sólo una ofreció un producto de calidad, aunque cotizó por encima de los precios de mercado.

Fracasó la compra de pulseras para vigilar a presos en libertad porque son muy caras

Por UNO

Por Javier Polvani

El Gobierno desechó la compra de pulseras magnéticas para el seguimiento de presos con libertad condicional. Dejó caer la licitación que abrió en febrero de 2011 porque la única empresa que se presentó en el proceso con un producto técnicamente aceptable pidió un precio exagerado, según estimó el Gobierno.

La provincia intentó comprar 100 dispositivos de localizadores georeferenciales para utilizar con algunos presos a los que vigilaría estando en libertad. Esta fue una iniciativa que surgió como medio para descomprimir la saturación de las cárceles mendocinas, pero por el momento fracasó porque el gobierno no consiguió un producto de calidad al precio que pretendía pagar.

Según los considerando del decreto del gobernador Francisco Pérez que da por caída la licitación de las pulseras, la empresa Quickserv S.A. pretendía cobrar por los dispositivos a un precio superior al del mercado. El decreto que convalidó el fracaso de la licitación fue publicado este martes en el boletín oficial con la firma del mandatario y del ministro de Gobierno, Félix González.

En el llamado a licitación otras tres empresas, además de Quickserv S.A., pero los productos que ofrecieron fueron descartados por no cumplir con las condiciones técnicas requeridas por la provincia. Por esta causa fueron desacreditadas las ofertas de Surely S.A.; Moreno Oscar Antonio y Alcatraz, sobre las cuales no se llegó a realizar la evaluación económica porque se quedaron en la etapa previa de análisis, que es la de las prestaciones de las pulseras ofrecidas.

El gobierno de Celso Jaque, que había convocado al concurso de oferentes el 18 de febrero de 2011, previó la inversión de 1,2 millones de pesos para la compra de las 100 pulseras magnéticas. Pérez en el decreto que ratificó el fracaso de la licitación ordenó devolver ese monto a otras partidas presupuestarias del Estado.

En junio del año pasado, el ministro González le dijo a un grupo de legisladores que el gobierno trabajaría para mejorar las prestaciones técnicas de las pulseras ofrecidas en la licitación y aventuró que en dos meses podrían funcionar los localizadores. Sin embargo, esto no fue así y finalmente se cayó la licitación.