El Aconcagua bajó el telón con la visita de 6.500 personas. En fotos y multimedia: cuatro meses, 207 evacuaciones y un andinista desaparecido.

Final de temporada

Por UNO

Juan Manuel Porolli[email protected]

El 15 de marzo finalizó una nueva temporada en el Parque Provincial Aconcagua, que contó con la visita de más de 6.500 personas. En cuanto al servicio médico, si bien hay una persona desaparecida, no hubo muertes confirmadas y en los campamentos se llegó a atender entre 80 y 100 personas por día.

El director médico del pico más alto de América, Ignacio Roge, destacó que este año se realizó un gran trabajo en equipo entre los guardaparques, equipos de rescate, guías, porteadores y médicos, a la vez que resaltó que “el hecho que no se hayan producido muertes en esta temporada no es casualidad”.

Roge explicó que “siempre detrás de cada muerte en el Aconcagua hay un responsable, y generalmente son los andinistas que intentan hacer cumbre ya que no reconocen los límites que les marca el propio cuerpo, no vuelven a tiempo y dejan siempre el último suspiro para intentar alcanzar la cumbre, cuando en realidad se tiene que dejar un buen resto físico y psicológico para volver a los campamentos ”.

En total son 25 los médicos que se desempeñan en el parque provincial. Si bien son rotativos, en temporada alta llega a haber 3 doctores en Plaza de Mulas, 1 en Confluencias y otro en Plaza Argentina.

Sobre este último campamento, Roge destacó que se viene imponiendo la moda de tratar de hacer cumbre rodeando el Aconcagua, lo que ellos llaman la ruta de 360 grados.

“Desde hace un tiempo muchos optan por entrar por la Quebrada de Vacas, van por Plaza Argentina, haciendo la Ruta de los Polacos, de ahí siguen por la ruta normal y bajan por Horcones y esto nos ha obligado a reforzar campamentos que antes no se necesitaban”, contó el director médico del parque.

El especialista en medicina de montaña sostuvo que se llegaban a atender entre 80 y 100 personas por día en cada campamento y que hubo días que terminaban a las 2 de hacer las revisiones de rigor.

Propias del mal de montaña

En cuanto a evacuaciones, el Director de Recursos Naturales Renovables, Daniel Gómez, especificó que en los cuatro meses fueron 207 en total los que se llevaron adelante.

Roge sostuvo que diariamente se evacuaban entre cinco y siete andinistas, en el sentido que no se les permitía continuar camino por cuestiones físicas propias del mal de montaña.

El director médico de Aconcagua contó que este año se les permitió hacer investigaciones sobre hipertensión en altura y el perfil psicológico de las personas que intentan hacer cumbre y también destacó la acertada política de contratación de auxiliares de guardaparques profesionales, a diferencia de la temporada anterior.

Rondas médicas

Entre las medidas que se optaron por realizar este año están las rondas que hacían los diferentes médicos por los campamentos de altura, para controlar que todos los andinistas estuvieran en condiciones de seguir viaje.

“Hace mucho que se trabaja bien, pero sin dudas que el caso de Federico Campanini obligó a profesionalizarnos más a todos los que estamos arriba. El piloto este año hizo cosas increíbles, como el rescate de la pared sur, mientras que algunas empresas prestadoras también realizaron protocolos de emergencia y la misma fundación Campanini hizo importantes donaciones de material de rescate. Todo esto sumado al gran trabajo en equipo que se realizó entre guardaparques, rescatistas, guías, porteadores y médicos hizo que no tuviéramos fallecidos que lamentar”.

Un desaparecido

El 8 de febrero desapareció David Markaida Mendibe (42), un andinista español que fue visto por última vez en Nido de Cóndores.

Fueron muchas las rutas que los rescatistas tomaron para tratar de encontrarlo e incluso se rastrilló el área con el helicóptero para tratar de dar con él, pero no hubo resultados positivos.

Incluso circuló un rumor de que habían venido andinistas desde España para ayudar con la búsqueda, pero la realidad es que a casi ya dos meses de la última vez que se lo vio, Markaida continúa desaparecido y sería la primera y única víctima fatal de la temporada, aunque no se puede certificar mientras el cuerpo no aparezca. 

El andinista desaparecido

Investigaciones de alturaComo en todas las temporadas, la ciencia estuvo presente en el pico más alto de América. En esta oportunidad se llevaron adelante dos investigaciones. La primera referida a la hipertensión en altura y la segunda sobre el perfil psicológico de los andinistas que intentan hacer cumbre en altura.

“El estudio de la hipertensión en altura es algo que no se conoce en el mundo. Sabemos que la presión a medida que se está haciendo el acenso va subiendo. Acá diferenciamos dos tipos de pacientes: los turistas y los especialistas. En los que nunca practicaron este deporte el aumento de la presión está relacionado con las patologías de montaña, mientras que a los especialistas no los afecta”, explicó el director médico de Aconcagua, Ignacio Roge.

Y agregó que “con esto estamos tratando de demostrar estadísticamente lo que vemos sobre la base de la experiencia y con eso poder hacer recomendaciones. Es decir que de acuerdo con el físico y capacidad de una persona, y la experiencia, cuál es la presión óptima que debe tener”.

Para llevar adelante esta investigación, Roge cuenta con el apoyo de los guías de montaña, que toman los signos vitales con tensiómetros homologados a los que llevan para hacer cumbre, y trabajan con Carlos Pesce, junto con el grupo Centro de Investigación de Medicina de Altura (CIMA).

El otro estudio es el de perfil psicológico de los andinistas. La metodología de trabajo son encuestas que se realizan cuando llegan al parque. Esto lo lleva adelante la Asociación Andina de Medicina Para la Altura (AAMPA).  

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Nido de cóndores el campamento de altura a 6000 mts
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