Estudiantes de arquitectura deberán presentar diferentes diseños para elegir. En el 2009 y en el 2011 ya se había prometido su recuperación.

Figurita repetida: otra vez quieren remodelar el laberinto del parque

Por UNO

Por Mariano Pistone

Su presente es triste, pero todo indica que le espera un futuro promisorio. Cuando ese momento llegue, la gente comenzará a hablar de él como “el nuevo laberinto” del parque General San Martín. La promesa es concreta: tener listo el mes que viene el proyecto de remodelación de este espacio verde que hace años perdió su esplendor y popularidad. Luego de ello, comenzarán las obras para rescatarlo del olvido.

Para concretar la promesa, la Dirección de Parques y Zoológico encomendó a estudiantes de arquitectura la elaboración del proyecto de recuperación del sitio. En realidad, los chicos, pertenecientes a la Universidad de Mendoza, presentarán diez propuestas, de las cuales será seleccionada una. Los que decidirán son la Dirección de Parques, la misma Facultad de Arquitectura y el Consejo Asesor del Parque. Luego la misma será puesta a consideración de la gente, tras lo cual, finalmente, se avanzará con los trabajos.

Según precisó Javier Fernández, titular de la dirección que controla el pulmón de la ciudad, la premisa es obtener un nuevo diseño del paseo manteniendo, en general, la estructura actual. “La idea es mejorar lo que está, sacando las plantas que ya han cumplido su ciclo vital. De todas maneras, a los estudiantes les hemos dado libertad en el diseño, siempre que respeten los árboles que hay en el prado”, precisó el funcionario.

Más allá de que aún no se conocen los detalles del proyecto final, hay algo que ya se tiene como seguro: el laberinto será ampliado. La idea es extenderlo unos 50 metros cuadrados hacia atrás, contó Fernández.

Otra cuestión que se da por sentada es que cualquier remodelación implicará sacar y colocar nuevos arbustos, pues los actuales ya no se pueden recuperar. Debían ser renovados cada 20 años, pero eso nunca sucedió. El resto de los cambios, por ejemplo qué sucederá con el mirador que se encuentra en el centro, es por el momento una incógnita.

Olvido sistemático

El laberinto, ubicado frente al Rosedal, fue inaugurado en octubre de 1964. Nunca tuvo un mantenimiento exhaustivo (ha sido olvidado sistemáticamente por las distintas gestiones) y con el uso comenzó a deteriorarse. Es así que en 2007 se le colocó un cierre con tela romboidal, pero eso no evitó que siguiera siendo utilizado como depósito de basura y como refugio para amantes de lo ajeno.

Hasta no hace mucho en su interior era común encontrar desechos de todo tipo, como profilácticos usados y botellas de vidrio rotas. Pero la gestión actual ya realizó una limpieza del sitio previendo el pronto inicio de los trabajos de remodelación.

Es que el laberinto del Parque ocupa un lugar privilegiado en el corazón de los mendocinos, lo cual quedó reflejado en un sondeo de opinión realizado por la Dirección de Parques hace un par de meses. El resultado fue contundente: el 93% de los consultados contestó que era imperioso remodelarlo. Esta opción ganó claramente frente a la alternativa de remplazar el otrora reluciente y concurrido lugar por algún otro atractivo. Seguramente pesó la buena memoria de muchos, quienes aún recuerdan haber recorrido con alegría sus pasillos y verdes encrucijadas.

Promesas incumplidas

Esta no es la primera vez que se promete hacer algo con este espacio: en 2009 se había anunciado que se iban a renovar los decaídos arbustos y que se destinaría un guardaparques para que lo custodiara, pero nada de eso ocurrió. El año pasado, en tanto, se prometió que se avanzaría en su remodelación, aunque todo quedó en palabras.

Ahora, según el director de Parques, se pasará finalmente a los hechos concretos. Esto es así, acotó el funcionario, pues el secretario de Ambiente, Marcos Zandomeni, ha marcado el mejoramiento del parque General San Martín como uno de los principales objetivos de su gestión. Y nadie imagina, sostiene Fernández, avanzar en esta cruzada dejando de lado el laberinto.