Dante González es líder de los petroleros privados y aseguró que la provincia no quedará afuera de la mesa de decisiones de la renacionalizada empresa. 

"Estoy convencido de que Mendoza va a tener un lugar en el directorio"

Por UNO

Por Marcelo Arce

El despacho que Dante González tiene en la sede de San José, desde donde ejerce el secretariado general del Sindicato del Petróleo y Gas Privado de Cuyo, tiene una particularidad: está decorado con seis fotos de todos los tamaños de Perón y Evita. Y ni una, ni grande ni chiquita, de Néstor Kirchner o Cristina Fernández.

Extraño, por tratarse de uno de los hombres claves para la Casa Rosada en el proceso de expropiación de YPF. Tanto es así que a González (o “el Dante de la gente”, como popularizó en la última campaña electoral) se lo menciona como posible integrante del directorio nacional de la futura empresa en representación de los trabajadores de todo el país. Un sillón que todavía Francisco Pérez pelea por tener para poder sentar a Mendoza a la mesa de toma de decisiones de las políticas hidrocarburíferas.

“Es cierto no hay ninguna foto con ellos. Pero no es porque no esté con Cristina, ¿eh? Una vez me saqué una con los dos, pero el fotógrafo nunca me la entregó”, se justifica quien a los 49 años ya lleva su segundo período como diputado nacional y conduce un gremio de más de 4.000 afiliados.

“A mí me puso muy bien esto de YPF. Nadie como nosotros, que la veíamos desde adentro, sabíamos lo que estaba pasando. El día después del anuncio me junté con Julio De Vido en su despacho de YPF y la gente estaba muy contenta. Me decían: ‘¡Dante, qué alegría que tenemos!’. Y a mí me sorprendió. Yo pensé que iba a encontrar un estado de pánico entre los trabajadores y ellos desde adentro veían que la empresa se iba desmoronando”, relata.

–Se habló mucho de la caída en la producción de petróleo. ¿No hubo responsabilidad del Gobierno en que ello sucediera?–Hoy decir eso es lo más fácil. Pero si el Gobierno hubiera tomado intervención antes, se hubiera dicho que esto es una dictadura. El Estado les dio la posibilidad y por más que hoy digan que el grupo Eskenazi era una empresa amiga, hoy todas las empresas que están vinculadas al Estado son amigas.

–No eran sólo amigas, hubo una compra de acciones por parte de este grupo que fue diseñado por Néstor Kirchner a través de las utilidades de Repsol.–Pero me pareció muy bien. Inteligentemente no se habla de esa estrategia. Lo que hizo Néstor fue comenzar a meter capitales nacionales. Aquí se demuestra que Cristina no ve en esto a amigos ni a entenados. Cuando uno no cumple, chau.

–Pero Eskenazi quedó en YPF.–Sí, pero ahora no cumplió. ¿ Hace cuánto que venimos exigiéndoles aumento de la producción? Se le dijo una vez, dos veces . Tres tirones de orejas y se tuvo que ir. Yo estoy convencido de que está naciendo una nueva empresa YPF y nosotros que estamos adentro, la vemos.

–Precisamente, ¿qué se ha detectado en estos pocos días de intervención a la empresa?–Hay mucho recurso humano postrado, muchas cosas que estaban para hacerse y no se hacían porque se priorizaba el reparto de los dividendos.

Una amistad K

De sonrisa amplia y un impactante sacón de cuero crudo, la charla con Diario UNO en la fría tarde del viernes sirvió para entender algunas de las razones del posible ascenso de este hijo y hermano de ex trabajadores de YPF que comenzó acarreando polos y caños en los pozos de petróleo.

“Con Julio (por De Vido) la verdad es que somos grandes amigos”. Y esa frase explica, al menos en parte, los motivos por los cuales podría llegar hasta donde se presume. Pero hay otros: como dirigente petrolero, González fue encomendado por De Vido para desactivar el durísimo conflicto de los petroleros de Santa Cruz del año pasado. “Como había cenizas volcánicas, viajaba en auto todas las semanas hasta la Patagonia. Pero hoy está todo tranquilito”, se ufana.

–¿De dónde viene su relación con Julio De Vido?–Julio me atendió una vez, siendo yo diputado nacional. Cuando me senté con él, era el momento de la discusión de la ley de medios, yo le hice los planteos de cosas que necesitaba y se sorprendió. Pensó que yo le iba a pedir para mí , pero no . Yo le pedí por distintos gremios de Mendoza, por algunos legisladores, algunas cosas para municipios... Y creo que a partir de ahí me empezó a conocer y la verdad es que somos muy buenos amigos.

–Y eso generó que lo pongan luego de interventor para solucionar un conflicto petrolero en Santa Cruz.–Sí, sí. Él lo sugirió y la Presidenta entendió que era el hombre y creo haber cumplido. Santa Cruz está tranquilo ahora, yo me vine a fin de año y está tranquilito. Allá era imposible entrar y yo fui solo, pasé momentos complicados con gente muy revolucionaria. Pero vieron en mí a un petrolero igual que ellos.

–¿Es cierto que De Vido le dijo a Pérez que de ahora en más, cada vez que se reúnan, tiene que estar usted presente?–¡No! Sería una barbaridad. De Vido es una persona con una trayectoria intachable, es un compañero. Sería desacreditar al gobernador además. Jamás me llamó De Vido para decirme una cosa así.

–En el caso de Mendoza, por ejemplo, hace un año renegoció sus contratos con YPF y estaba todo bien. Y ahora está todo mal.–En lo que hace a la renegociación de los contratos, Mendoza fue una de las que más cuidado tuvo en hacerlo. Ha sido un ejemplo.

–Hay una gran incertidumbre acerca de la participación de las provincias en la empresa. Y de la nuestra en particular.–Yo la veo bien a Mendoza. No tenemos que confundirnos ni dejarnos confundir. Estamos hablando de YPF, no de la actividad. Hoy lo que está en discusión es el directorio de YPF, no estamos hablando de la discusión de la actividad petrolera.

–Lo que se especula es que el Gobierno lo pondría usted en el directorio y que con eso cumpliría el cupo para la provincia.–A ver: primero, oficialmente, todavía no hay nada de que Dante González sea director de YPF. ¿Hay posibilidades? Sí. Y la verdad es que si me preguntan, a mí me enorgullecería.

–Le encantaría serlo.–Claro que sí. Si digo no, miento. Pero esto no tiene nada que ver con la distribución de los directores para la provincia

–Es un problema para Pérez, que se hable más de que usted ya está casi adentro y él no.–Pero no lo dice él.

–No claro, a él le encantaría estar adentro.–Sí, seguro. A mí me encantaría también, me honra pero todavía no estoy adentro. Yo estoy convencido de que Mendoza va a tener un lugar en el directorio.

–¿Hay un cortocircuito con otros gremios petroleros? El SUPEH de Antonio Cassia reclama el lugar que le tocaría a usted.–El SUPEH es una institución hermana. Yo a Coco (Cassia) lo fui a visitar, hemos charlado distintos temas, tenemos buena relación.

–Pero le reclaman ese sillón...–No me consta.