La cantidad de visitantes obligó a las autoridades a activar el protocolo para alojar turistas en casas de familia. Muchos pasearon por las villas cordilleranas y Lavalle. Satisfacción oficial.

Este fin de semana los hoteles se llenaron al 100%

Por UNO

La ocupación hotelera llegó en estos tres días en toda la provincia al 100%, obligando a lasautoridades a activar el protocolo para alojar turistas en casas de familia. "Fue un fin de semana

verdaderamente excelente", resumió Luis Böhm, secretario de Turismo.

Ya se veía venir. El último fin de semana largo del año no iba a pasar desapercibido para

aquellos que tenían algún peso en el bolsillo para salir a pasear, más si se tiene en cuenta que a

esta altura del año las pilas se van agotando.

Mendoza, una vez más, demostró su estirpe de destino elegido por turistas de Buenos Aires,

Capital Federal, Santa Fe y Córdoba, y para una cantidad para nada menospreciable de chilenos, ya

que en el vecino país hoy también es feriado, de manera tal que, al igual que aquí, allá se

acumularon tres días para descansar.

"También hemos tenido un ingreso interesante de brasileños, que siempre nos eligen a partir

de octubre y fuertemente en noviembre", confió el secretario.

La gran cantidad de visitantes obligó a las 16 del sábado a activar el protocolo de

alojamiento en casas de familia. Cuando las personas con necesidad de hospedarse superan las camas

ofrecidas por el sector hotelero (hoteles, hostels y hospedajes), las autoridades recurren a

lugares públicos, como los albergues municipales. Sin embargo, se encontraron con que la gran

mayoría estaba ocupada con actividades deportivas y recreativas y, por lo tanto, con sus plazas

ocupadas.

Entonces se recurrió a las segunda y tercera etapas del protocolo: los albergues transitorios

(hoteles alojamiento) y las casas de familia anotadas en Turismo para tal fin. Pero no fue

suficiente. "Tenemos un registro de cien casas de familia dispuestas a recibir turistas que se

ocuparon rápidamente. Tuvimos que salir a buscar de donde fuera, y así se sumaron 28 más", confesó

Böhm.

El 100% de ocupación que experimentó el Gran Mendoza también se replicó en el Sur, sobre todo

en Malargüe y San Rafael, en buena parte del Valle de Uco y en las villas cordilleranas de

Potrerillos (ver páginas 14 y 15). Aquí los responsables de rebalsar la plaza fueron principalmente

los propios mendocinos, en esa sana y cada vez más frecuente costumbre de hacer turismo interno.

Las actividades

Los que eligieron el Gran Mendoza para hospedarse optaron por pasear por la montaña, el

parque General San Martín –cuya mayor atracción fue el Cerro de la Gloria–, las bodegas de la

periferia y Villavicencio. También generaron mucha atracción las fiestas de las colectividades que

se realizaron en Guaymallén y Las Heras, y la de la Hispanidad que se hizo en la capitalina plaza

España.

Lavalle también fue centro de las visitas por dos razones. En primer lugar, el viernes por la

noche "se llenó de chilenos", según reveló Böhm, azorados con el espectáculo de las picadas. Por

otra parte, este fin de semana fueron los festejos por la Virgen del Rosario, evento que reunió a

unas 15.000 personas para disfrutar de los típicos bodegones.