"El problema no nos va a pasar por encima, estamos surfeando el problema, la inseguridad no nos va a pasar por encima", intentó tranquilizar el ministro del área, Carlos Aranda, el día después de que dos crímenes pusieran en agenda otra vez las políticas de prevención y combate del delito.
El abordaje público de los crímenes de Guaymallén -una empleada bancaria fue ultimada y el mismo destino corrió el abogado de Otilio Romano, asesinado en su casa- fue una papa caliente que nadie quiso tocar. El propio Paco Pérez desapareció de la escena pública y hasta se quedó sin sacar rédito del plan de casas que sacó Cristina con tal de no exponerse a cámaras y micrófonos.
Fue entonces Aranda el que contestó a los periodistas desde el jueves. Y este viernes hizo lo propio en el programa Primeras Voces, de Nihuil, donde aseguró que no va a renunciar al cargo: "Yo vine a jugar este partido y quiero jugar este partido, no voy a bajar los brazos".
Aranda dijo que "no hay medidas concretas que solucionen lo coyuntural de la inseguridad, hay que ir a la raíz del problema. Estamos apostando al trabajo y a las herramientas legales que nos permitan abordar el tema", indicó el ministro.
Agregó que "entre el lunes y martes que viene" se van a conocer una serie de medidas que le propuso al gobernador respecto de cambios en su cartera, aunque no especificó si cambios e las políticas o en los nombres de quienes las conducen.


