La siesta y el viento Zonda inspiraron a Fausto Mazzarella (18) para escribir el cuento A esa hora, que lo llevó a ganar un viaje a Alemania, donde cursará la última instancia
del secundario.
El joven estudiante mendocino, que aspira a ser profesor de Historia o de Filosofía y luegodesde allí desembarcar en el ámbito de la diplomacia, participó en el concurso de relatos delprograma Jóvenes Embajadores, que motorizaron la asociación AFS Programas Interculturales,Fundación UNO Medios y Diario UNO, y que se realizó entre octubre y diciembre de 2009. Además, lapropuesta, cuenta con el apoyo de la Municipalidad de Ciudad y de la Dirección General de Escuelas. Como consecuencia de su logro viajó ayer a Buenos Aires, desde donde partirá hacia el paíseuropeo mañana. En Alemania pasará casi un año estudiando y familiarizándose con el idioma. Ansioso por poner los pies en el avión que lo llevará hacia el viejo continente, le contó a UNO que el viaje fue para él una sorpresa. Él, como otros cientos de chicos de laprovincia, respondió a la premisa de reflexionar sobre el perfil de Mendoza como ciudad, a travésde su historia, cultura y actualidad. "Mandé mi cuento y rendí un examen de cultura general, pero no quedé seleccionado y entonces me olvidé del asunto. Sin embargo, en febrero de este año me comunicaron que una chica que habíasido elegida primera no podía concretar la beca y, como yo había obtenido el segundo lugar, era elcandidato para el puesto", narró el joven, que asiste a la escuela Tomás Alva Edison, enGuaymallén. Aclaró que una de las condiciones del certamen era tener 17 años y que cuando concursó,en 2009, él acreditaba esa edad, si bien recién ahora con 18 concretará la que podría tomarse comosegunda travesía de su vida. Es que, según narró, a los ocho años se trasladó a Canadá junto con su padre, donde viviódurante tres años "inmerso en una cultura muy diferente, de la cual aprendí mucho", segúncompartió. Por eso es que, si bien tomó un curso inicial de alemán, son el inglés y el francés losidiomas que mejor maneja. Pese a su habilidad por la escritura demostrada en las palabras de A esa hora, que relata suvisión del viento mendocino tomando como disparador el escenario de un desierto que bien podría serel lavallino, el chico admitió que escribir sólo es un pasatiempo. "Nunca lo hice para que fuerapublicado y leído por otros. Siempre volqué historias en papel como método para descargarme, peroeran sólo para mí, estaban sólo en mi cabeza", relató. Otra de las condiciones para participar enel concurso era acreditar buen nivel académico. Sobre este aspecto, Mazzarella remarcó que siempretuvo buenas notas y fue responsable. Proveniente de una familia numerosa –"tengo siete hermanos y nueve tíos", comentó–, Faustoexplicó que "es la primera vez que voy a estar tanto tiempo lejos y sin mis seres queridos pero, detodos modos, estoy más que entusiasmado".


