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Es por las trabas a las importaciones. También afectan a electrodomésticos pesados, como lavarropas, lavavajillas y heladeras. Esta es la razón que también esgrimen para subir los costos de los services.

Escasean en Mendoza los repuestos para reparar notebooks e impresoras

Por Gonzalo Poncegponce@diariouno.net.ar

Reparar dispositivos informáticos se convirtió en un asunto difícil, pesado, lento y hasta inconveniente para el bolsillo.

Cuesta conseguir repuestos para notebooks, tablets e impresoras. Y lo mismo sucede con los remplazos para otros grandes electrodomésticos, como heladeras, lavarropas y lavavajillas, conocidos como artefactos pesados para el hogar.

La culpa, una vez más, recae sobre las trabas a la importación alentadas por el Gobierno nacional con el ánimo de favorecer la industria nacional, según las empresas que se dedican a brindar servicios de reparación.

“Conseguir repuestos de computadoras o netbooks de marca Samsung antes demoraba cinco días. Ahora hay que esperar por lo menos 15 días o más”, ejemplificó Gustavo Biondo, encargado de La Casa de las Computadoras, un comercio de la calle Lavalle de Ciudad.

ImpresorasBiondo señaló un dato curioso: la empresa Epson bloqueó la posibilidad de consultar online el stock de repuestos para sus impresoras.

“Como hay pocos, los reservan para aquellos equipos que cuentan con garantía y que ahora tienen la prioridad ante un reclamo. Si sobran algunas piezas, quizás te las envían. Pero uno no puede brindarle certezas al cliente acerca de los repuestos en stock ni cuánto tiempo puede demorar en arreglarse su impresora”, aclaró el técnico.

Entre los repuestos que más se rompen y menos se consiguen, Biondo enumeró las lámparas, los cabezales de las impresoras, las baterías de notebooks y netbooks, y los paneles de pantallas.

El caso de las impresoras es emblemático. Los cabezales no se consiguen. Y si se consiguen, resultan caros. Para colmo, la alternativa de arreglarlo es absurda porque entre los materiales y la mano de obra se van unos $480, valor por el cual se puede conseguir una máquina impresora flamante.

Otro ejemplo son los engranajes de las impresoras Hewlett Packard. Como desaparecieron, no queda otra que recurrir a su elaboración artesanal, que puede ser con bronce o plástico. Pero, en lugar de valer $30 como el original, se cobra a $130, casi el 40% del precio de una nueva.

Placas madres y monitoresOtros repuestos que escasean son las placas madres de las computadoras, parte central de esta tecnología.

Entre los monitores Samsung, los menores de 20 pulgadas brillan por su ausencia en cualquier comercio del ramo, por lo que queda sólo la opción de comprar los más grandes. Pero más caros, por supuesto.

De todas maneras, Biondo reconoce que el trabajo no le falta y que se hacen cada vez más reparaciones.

Eso sí, con repuestos que no son los originales y alternativas que no sólo resultan caras, sino también de mala calidad.

El mundo de los electrodomésticos pesados –heladera, lavarropas y lavavajillas–, también conocidos como electrodomésticos blancos, no está aislado de este panorama.

Sus repuestos son difíciles de conseguir y en muchas ocasiones las empresas de reparaciones deben recomendarles a sus clientes pensar en un remplazo total del aparato, por más caro que sea.

A las empresas de servicio técnico mucho no les conviene esta situación porque así no realizan la reparación ni tampoco se dedican a vender lavarropas o heladeras. Sin embargo, no se quejan (ver aparte).

Con los productos pesados se complica Las heladeras son caras, igual que los lavarropas y los lavavajillas. En el mundo de los electrodomésticos pesados, no resulta fácil comprar éstos nuevos cuando no se consiguen los repuestos.

Claro está, no se trata de desembolsar $400, sino $3.900 como mínimo, si se consideran productos de calidad o de marca reconocida.

“Con los services oficiales no hay problemas. Generalmente existe un stock adecuado de piezas en comparación con la cantidad de mercadería vendida, por una cuestión de garantía. Pero cuando se trata de conseguir repuestos alternativos el tema se complica”, dijo Fabián Flores, técnico que se dedica a la reparación de electrodomésticos pesados nacionales e importados.

Cuando se daña un componente importado que no tiene repuesto o resulta muy caro conseguirlo, queda la alternativa de repararlo.

Pero esto no siempre es posible, aunque existe la posibilidad de relizarle una modificación. “Somos argentinos: siempre lo podemos arreglar”, bromeó Flores, dándole un tono de veracidad a sus palabras.

Baratos y riesgososSin embargo, el técnico consultado aclaró que los repuestos nacionales suelen ser más baratos y que los reparados tienen sus riesgos.

En otras palabras, pueden durar mucho, poquito o nada. “Dependerá del bolsillo y la necesidad de cada cliente lo que se haga finalmente. A veces es mejor comprar algo nuevo, pero si es para salir del paso, lo mejor será una reparación económica”, dijo el técnico.

Hay problemas

Facundo Lucero, de la empresa Fase Electromecánica, que se especializa en lavarropas, confirmó que hay problemas para conseguir todo tipo de repuestos.

“Ocurre especialmente con los importados más que nada. Pero hay algunos nacionales, entre comillas, porque en realidad vienen de países limítrofes, y no queda otra que buscar las alternativas”, señaló un tanto resignado.

En este aspecto aseguró que las plaquetas para lavarropas o lavavajillas fabricadas en México y China son las que más abundan, pero cuestionó su calidad. Luego señaló que existen alternativas nacionales, “pero son pocas”, acotó.

Lucero y Flores señalaron que el escenario provoca incomodidades, pero relativizaron que exista una baja en sus trabajos.

“Evidentemente hay impactos, pero son moderados. Somos argentinos: siempre le buscamos la vuelta”, reiteraron.  

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