Ricardo Landete, subsecretario de Gestión y Control del Ministerio de Salud, destacó que el equipo de trasplantes se recapacitó en el Hospital Central, adonde se debió acomodar la infraestructura para que una práctica del nivel de complejidad de un traspl

“Es un logro de la gestión y de la provincia”

Por UNO

"Esto es un logro de la gestión y de la provincia", sostuvo Ricardo Landete, subsecretario deGestión y Control del Ministerio de Salud, al evaluar la reapertura de la práctica de trasplantes

renales en un hospital público mendocino. El equipo de trabajo destinado a realizar trasplantes se

recapacitó en el Hospital Central, adonde se debió acomodar la infraestructura para que una

práctica del nivel de complejidad de un trasplante pudiera volver a realizarse.

"El Estado recupera un espacio perdido, un tramo de la historia que se nos perdió; creo que

cuando el Estado empezó a debilitarse, empezó a perder la fuerza. Todos estos servicios se

abandonaron y la población no mutualizada que no tiene fácil acceso a los servicios de salud

indudablemente tiene un sistema que la protege, pero no es lo mismo", consideró el funcionario que

secunda al ministro de Salud, Juan Carlos Behler.

Landete enfatizó sobre el cambio en la presencia estatal respecto de la década del '90, en

línea con los discursos de las administraciones provincial, de Celso Jaque, y nacional, de Cristina

Fernández.

Como consecuencia de las políticas de esa década y de la crisis que las sucedió, el Hospital

Central dejó de hacer trasplantes renales, y prácticamente se desmanteló la infraestructura y el

equipo humano dedicado al tema.

"Creo que, hoy por hoy, el Estado recupera su capacidad de gestión, el Estado se fortalece

con ciertas políticas, hace este tipo de intervenciones que en algún momento se habían olvidado",

comentó Landete. El médico José Ascar, primer director del Central en la gestión de Jaque, fue el

impulsor en el campo de la recuperación de esa práctica. Posteriormente, cuando Behler reemplazó a

Sergio Saracco en el Ministerio de Salud, Ascar le dejó el lugar a Guillermo Elías, pero el plan de

restitución del equipo de trasplante siguió adelante.

"El hecho de que haya un paciente que haya sobrevivido bien a una cirugía significa un cambio

filosófico, un cambio en las políticas y en las miradas del Estado. Para que haya hoy un hospital

público que le trasplante un riñón a una persona carente de recursos, hemos tenido que movilizarnos

todos socialmente, hemos tenido un Gobierno que ha sido el gestor de la política, pero ha habido

una sociedad que lo ha pedido, que lo ha aceptado", esgrimió Landete.

"La idea es que en el futuro se multiplique el número de trasplantes. En el caso de los casos

renales, tenemos que recordar que por cada donante hay dos trasplantados, hay dos esperanzas de

vida", agregó. Y remató: "En los cuatro o cinco años próximos, las afecciones renales van a ser una

de las principales causas de mortalidad; entonces, creo que la Provincia también se está

adelantando a eso, está ofreciendo un nuevo servicio que tiene una proyección que vamos a ver en

los próximos años".