La Policía de Mendoza acudió este sñabado a acallar una fiesta ruidosa de la que se quejaron los vecinos del barrio Palumbo, en Godoy Cruz, y todo terminó con un joven asesinado por una pistola reglamentaria de un agente, Walter García.
Paco Pérez reforzó la hipótesis del "caso aislado" frente al fallido operativo en el que la policía usó balas 9 milímetros cuando habían sido llamados por ruidos molestos de una fiesta. "No hay que generalizar", subrayó el m
"Es un caso de negligencia policial, pero es aislado", dijo Paco Pérez sobre el asesinato de Franco Díaz
Los primeros policías que llegaron a la fiesta pidieron refuerzos cuando encontraron resistencia de los participantes a ajustar los decibeles a los niveles permitidos por el Código de Faltas. La situación se recalentó hasta derivar en un cruce de piedras del lado de los jóvenes y balas de goma disparadas por los efectivos.
En ese escenario, un auxiliar de la Policía gatilló la pistola nueve milímetros reglamentaria y un proyectil de ese calibre mató a Franco Díaz. El auxiliar quedó detenido tras confirmarse que fue el único de los 11 policías que participaron en el operativo que usó la pistola nueve milímetros y todo indica que fue el autor del disparo mortal.
El gobernador dijo que el asesinato de Franco Díaz es un episodio vinculado a la negligencia pero lo calificó como un caso "aislado" y pidió "no generalizar".
Se opuso también el mandatario a hablar de "gatillo fácil", expresión con el que se conocen los excesos policiales que han marcado, entre otras fuerzas, la foja de servicio de la Policía de Mendoza.
"Convivimos con muchísimos procedimientos a lo largo y a lo ancho de la provincia y se resuelven de otra manera. Esto también tiene que ver con la capacitación de toda la fuerza y en el Instituto de Seguridad Pública".
Hizo estas declaraciones rodeado del ministro de Seguridad, Carlos Aranda.


