El control realizado por el Programa de Sanidad Escolar detectó estos problemas recurrentes en alumnos de primero y séptimo grados de escuelas públicas de la provincia.

Encontraron obesidad, caries y pediculosis en las escuelas mendocinas

Por UNO

Entre 10.000 alumnos controlados durante el 2009 en Mendoza, el 99,65% tenía piojos, el 24% eraobeso, del 16% al 20% presentaba un índice de masa corporal por debajo de lo normal (padecía de

desnutrición crónica), el 25% sufría desviaciones en la columna y el 71% de los niños de 6 años

tenía sus dientes temporarios cariados, por nombrar algunos de los problemas más importantes.

Así lo fijó el seguimiento que hace el Programa de Sanidad Escolar (Prosane) entre chicos de

primero y séptimo grados, develando que algo falla en la atención primaria de la salud.

Con estos datos, desde el Ministerio de Salud, junto a la Universidad Nacional de Cuyo y la

Dirección General de Escuelas, decidieron profundizar el seguimiento de chicos con estas

patologías. Para eso están registrando la evolución de cada uno de los niños, con su historia

clínica correspondiente y las derivaciones a los distintos especialistas.

El objetivo del programa es conocer cómo entran a la primaria y cómo salen de ella respecto

de su salud, y pesquisar estos cuadros a tiempo.

El 2 de agosto comenzarán a recorrer la escuelas los equipos de pediatras, fonaudiólogos,

odontólogos, nutricionistas y alumnos avanzados de las carreras de Odontología y Medicina de la

UNCuyo, con la meta de revisar a unos 15.000 alumnos hasta fin de año. La tarea comenzará por Godoy

Cruz, Rivadavia, Maipú y Las Heras, para luego extenderse al resto de la provincia.

Ana Houdek, coordinadora del Prosane, indicó: "Llegamos a la escuelas con gran cantidad de

alumnos de establecimientos urbano-marginales y donde los papás tienen dificultades para acceder a

los centros de salud. En general, los controles mensuales se cumplen hasta los 2 años, y se

facilitan porque les dan la leche o algún otro beneficio. Después recurren al médico en caso de

alguna patología, pero si no, notamos que los chicos no tienen un seguimiento adecuado".

Por esta misma razón, es decir, la falta de controles oportunos, el Prosane hará cambios en

la manera de recolectar la información, ya que además de los chicos de primer grado revisarán a los

de sexto, en lugar de a los de séptimo, para asegurarse de conocer la evolución de los niños,

porque muchos de ellos cambian de escuela en busca de otra que les ofrezca Nivel Medio o porque

abandonan el colegio.

Houdek agregó que insistirán con la adquisición de hábitos saludables, dotando a las escuelas

de material gráfico, videos y charlas de profesionales, a fin de que los niños y sus padres puedan

hacer cambios en su vida cotidiana. "Si un chico tiene caries, es porque su papá no le da

importancia y le provee toda clase de azucares refinados y grasas. Lo mismo ocurre con la obesidad".

"En el caso de los piojos, eso es falta de higiene personal; allí hay que ver las condiciones

sociales en las que vive el chico".

Obesidad y caries, ¿de la mano?

La pregunta la responde Nancy Dadal, odontóloga y miembro del programa. "Sí, en los

últimos años ambas cosas están relacionadas. Los chicos ingieren una gran cantidad de golosinas,

gaseosas y grasas, y además de ser obesos tienen caries y pierden dientes desde muy temprana edad.

Otro disparador de las caries es la falta de higiene bucal, por eso el 20% de los chicos de séptimo

grado sufre de gengivitis".

Es común también que los papás minimicen la aparición de las caries en chicos tan pequeños

porque esos dientes son temporarios.

Esta creencia es muy peligrosa, porque la pérdida de dientes temporarios puede provocar

deformaciones en el maxilar, lo que con el paso del tiempo modifica el espacio natural para cada

tipo de diente.