La banda esperó que salieran los alumnos para perpetrar el golpe en el establecimiento 1-459 Guaymaré, de Guaymallén. Redujeron a las dos celadoras y las encerraron en una oficina.

Encapuchados robaron 10 computadoras en una escuela

Por UNO

Entre cuatro y seis delincuentes encapuchados asaltaron ayer a la tarde la escuela 1-459 Guaymaré,de calle Allayme y Mathus Hoyos, de Guaymallén. Tras encerrar a dos celadoras en una habitación se

llevaron 10 computadoras completas destinadas a la nueva sala de informática que estaba prevista

para el año venidero.

Ambas mujeres sufrieron un fuerte shock y fueron asistidas en el lugar por personal del SEC,

afortunadamente no fueron lastimadas.

El asalto ocurrió cerca de las 19, cuando en el establecimiento de educación primaria ya no

había alumnos, pues se habían retirado tras recibir las libretas.

Esto debe haber sido chequeado por los malvivientes y cuando estuvieron seguros de que sólo

quedaban las dos celadoras en el lugar avanzaron por el extenso patio e ingresaron a la escuela,

las sorprendieron y les infundieron pánico.

Para poder trabajar tranquilos, los maleantes se preocuparon por encerrarlas y una vez que

ambas estuvieron neutralizadas, fueron a donde había aproximadamente unas 16 PC completas y

comenzaron a sacarlas de la habitación y las cargaron en un vehículo del tipo utilitario. Así,

pudieron explicar las víctimas, quienes no supieron especificar si la banda portaba armas. Todo fue

muy rápido y los maleantes escaparon con rumbo desconocido.

Cuando una de las celadoras logró reaccionar, llamó al 911 y a los pocos minutos llegaron al

lugar varios móviles de la unidad investigativa de Guaymallén.

También arribó la directora del establecimiento, Ana María Pagliarulo, quien se interiorizó

del estado de las dos celadoras, que en ese momento estaban siendo asistidas por el médico del SEC.

Luego la docente tomó conocimiento del faltante de computadoras, cuyo monto rondaría los $20.000.

Personal de Investigaciones se ocupó de recabar datos, mientras los efectivos de la Policía

Científica, que llegaron a los pocos minutos hicieron el relevamiento para ver si los delincuentes

habían dejado alguna huella que pueda derivar en su identificación.

En esferas de la investigación no se descarta que los ladrones contaran con datos ciertos

para poder dar un golpe de esta naturaleza, datos que eran seguidos al dedillo con una precisión

cronométrica, ya que, por ejemplo, sabían muy bien a qué hora las dos mujeres se quedarían solas y

el margen de tiempo que tendrían para perpetrar el golpe al establecimiento.

De esta manera, puede decirse que el ataque se hizo sin correr ningún riesgo. Esto también

ayudados por el factor de que la escuela está rodeada de un gran patio y que el acceso al edificio

no está a la vista de los transeúntes. En total tardaron apenas unos 15 minutos para hacerse del

importante botín.

La causa quedó en manos de la Oficina Fiscal N°8 de San José, a cargo de Mariana Montenegro.