Casi al 2% llegó la inflación en setiembre según calculó la consultora privada Evaluecon, que mide
mes a mes el Índice de Precios al Consumidor (IPC). En tanto, la canasta básica total (CBT) se
ubicó en $4.161.
Según el informe, el IPC midió en el mes que recién termina 1,93%, lo cual representó el
0,825% menos que en agosto, sin embargo, la CBT trepó 1,14% en igual período. ¿Cómo se explica,
entonces, que haya "bajado" una y subido la otra?
"El IPC mide mucha más cantidad de bienes y servicios que los que conforman la CBT. Por otra
parte, esta tiene una ponderación muy importante de tres rubros en particular. Por un lado,
alimentos y bebidas se lleva casi el 40% y, por el otro, la suma de transporte y atención médica y
gastos para la salud hacen el 35%. Si estos tres rubros se mueven, aunque sea muy poco, tienen un
alto impacto en la canasta pero resulta menor en el IPC", advirtió José Vargas, economista senior
de Evaluecon.
Así, respecto de la inflación, lo acumulado en el año llega al 18,53%, mientras que en los
últimos 12 meses asciende a 22,42%. "En este último trimestre el nivel de inflación se mantendrá en
un promedio del 2% mensual y seguramente llegaremos al 25% anual. Este último trimestre, la CBT va
a seguir sufriendo incrementos, sobre todo en el rubro alimentos y bebidas y en los servicios
básicos. Algunos productos alimenticios que culturalmente están muy marcados, como la carne, han
empezado a crecer nuevamente y eso seguirá teniendo un fuerte impacto", explicó el economista.
Y agregó: "Encima, tenemos por delante meses estacionales como diciembre, a los que hay que
sumarles el aguinaldo que siempre crea un pico inflacionario".
Los aumentos que más impactaron en setiembre fueron los que se produjeron en los artículos de
higiene personal, los cigarrillos, la indumentaria masculina, los medicamentos estacionales, los
artículos de perfumería y de limpieza del hogar y los productos de bazar.
Si de alimentos se trata, los que más subieron fueron lácteos en general, huevos, fideos
secos y caseros, jugos de soja, postres, helados, fiambres, pollo, huevos y productos light y para
celíacos, como también las comidas fuera del hogar.
Al parecer, la llegada de la primavera también dejó su mella en el índice. Es que según el
informe también hubo incrementos en los gastos de peluquería para mujer y el calzado y lencería
femeninos.
Canasta para no sentirse pobre
La consultora también mide la evolución de la CBT que incluye los bienes y servicios básicos
para que una familia mendocina de clase media, compuesta por la pareja y dos chicos en edad escolar
"no se sienta pobre o no perciba que está en niveles de pobreza".
Una vez más, el rubro alimentos y bebidas se llevó gran parte de la torta (ver gráfico) con
$2.590 de los $4.161 que implicó la CBT. Le siguieron el alquiler ($1.100 y estable desde hace
meses), el transporte –demandó $224 sólo en gastos de colectivos, es decir, sin incluir gastos de
vehículo particular– y los impuestos y servicios que insumieron $155.
Aquí la cuestión estacional también cobró protagonismo porque entre las cosas que más
aumentaron se encuentran los medicamentos para enfermedades estacionales y las cuentas de luz y gas
por el aumento del consumo de ambos servicios para calefaccionar las viviendas.
A futuro
Vargas estima que para 2011 la inflación llegará al 30% porque "en los años eleccionarios
siempre hay un nivel de gasto público más elevado. A su vez, la emisión monetaria es más fuerte que
en años anteriores y no tiene respaldo. Esto genera una inflación automática, porque antes el Banco
Central emitía para comprar los dólares del superávit comercial, pero ahora lo hace para financiar
al Gobierno. Es la única ventanilla que le queda porque no tiene financiamiento del exterior".
Así las cosas, no hay muchas herramientas para proteger el bolsillo. Desde el punto de vista
del consumidor, el economista aconseja caminar, buscar precios y diversificar los consumos. "No
conviene hacer la compra del mes toda junta y en un solo lugar", confió.
Respecto del pequeño ahorrista, una opción son los plazos fijos en pesos a largo plazo y "
hasta por ahí nomás" la compra de divisas extranjeras, "aunque el dólar está muy atrasado y el euro
no va a subir más de lo que ya subió. En definitiva, los dos (consumidores y pequeños ahorristas)
tienen que buscar perder lo menos posible", cerró el especialista.


