Aunque el conflicto de los profesionales de la Salud quede atado al corset de la conciliación
obligatoria, otro frente sindical en el mismo ámbito se le abrió al Gobierno la semana pasada: el
paro impulsado por los trabajadores de la salud de ATE, que nuclea a profesionales y no
profesionales de los hospitales y que también se extendió a los empleados de la administración
central, entes descentralizados y autárquicos reunidos en el gremio cuya máxima referente es Raquel
Blas.
A diferencia de AMPROS, ATE ya hizo dos días de huelga el jueves y viernes sin las cadenas de
la negociación; mañana a las 11 decidirá en asamblea en la sede gremial cómo continúa su plan de
lucha. El reclamo es idéntico al de los médicos: aumento salarial.
Roberto Macho, secretario general de los estatales, aseguró a UNO que "el martes (por mañana)
veremos cómo seguimos, pero calculamos que el conflicto se va a agudizar. Allí decidiremos además
qué porcentaje de aumento pediremos".
Explicó que "estamos pidiendo un ajuste de sueldos basándonos en las condiciones que se
firmaron en el acuerdo homologado en paritaria firmado en marzo, que señalan que se reabre la
paritaria ante una escalada inflacionaria. La escalada en estos meses en Mendoza alcanza ya el 30%,
por lo tanto estamos pidiendo que se abra la negociación para conversar un ajuste".
La postura de ATE y el Gobierno
Macho admitió conocer la respuesta que el ministro de Gobierno, Mario Adaro, ha dado al
respecto, no a ATE sino a AMPROS, cuya demanda salarial es de idéntico argumento al de sus colegas
de ATE. Adaro dijo hace diez días que "hay inflación pero no espiral inflacionaria", remarcando que
"esta última es propia de los tiempos de la hiperinflación, por lo que no se cumple la condición
firmada a principios de año para reabrir la discusión".
Ante esto, el referente de ATE expresó que "esa es la postura del Gobierno; los trabajadores
pensamos otra cosa, porque al haber inflación ha crecido la recaudación del IVA (Impuesto al Valor
Agregado) y por lo tanto se ha incrementado la cantidad de fondos que la Provincia recauda".
El dirigente gremial entonces concluyó: "Ante esto el Gobierno provincial no puede salir a
decir que no tiene dinero. A ellos no les queda otra que abrir la paritaria".

