Las sumas fijas de fin de año otorgadas por otros gobernadores a los estatales presionan a laalicaídas cuentas provinciales y son motivo de negociación en sectores de la actividad privada
Guillermo Pereyra es el primer gramialista kirchnerista que pelea por esa cifra en Mendoza. Los
micreros y las estaciones de servicio aún discuten por lo bajo. También hay presiones de los
municipales. La Pampa dio $1.000 a sus estatales, San Juan $700 y
El titular del sindicato de empleados de comercio exigió una suma fija de $1.000 para fin de año
provincial y en algunos municipios. Mientras el Gobierno de Mendoza tiene problemas para pagar lossueldos públicos, en San Juan, La Pampa, Córdoba y la empobrecida La Rioja los gobernadores
decretaron el pago de premios económicos por única vez para los empleados públicos. En Mendoza, uno de los ex aliados sindicales del gobernador Celso Jaque encabeza la mayorpresión desde el sector privado por una suma fija de fin de año. Se trata del diputado nacional ysecretario general del Centro Empleados de Comercio Guillermo Pereyra, quien les reclama a loscomerciantes $1.000 extras por única vez para cada dependiente. El legislador nacional es el primer peronista del ala sindical en sacar los pies del platopropuesto por el Ejecutivo. En esa línea se han mantenido los gremios alineados en l CGTprovincial, entre los que están los empleados de estaciones de servicio, de José Escoda, y loschoferes de micros, de Rodolfo Calcagni, dos dirigentes muy cercanos al gobierno provincial. En el ámbito del sindicalismo oficialista los premios de fin de año se negocian en lassombras, sin publicidad para no generar una presión extra al mandatario. De la suerte que corra elreclamo de los empleados de comercio depende buena parte del futuro de la estrategia de los gremiosmás dóciles a los mandatos de la Casa de Gobierno. Si a Pereyra le va bien, el resto estará máspresionado por sus bases a salir con el reclamo en voz alta. Los municipales de Mendoza también están encarando negociaciones en varias comunas, enalgunos casos apoyados por la Asociación Trabajadores del Estado (ATE). El viernes pasado, en unaasamblea interhospitalaria celebrada en el hospital Notti, la titular de los estatales, RaquelBlas, advirtió que "ya hay intendentes que están ofreciendo sumas fijas por única vez, si bien noconforman el pedido de los trabajadores, se está negociando con seriedad". Y contrastó esa actitud con la del gobierno provincial, que está completamente cerrado a ladiscusión salarial hasta el año próximo. Y en ese tren, un gremio que se cuenta entre los aliadosde la administración Jaque, como es el SUTE, ya adelantó que su pedido para 2011 será de una subadel 35%, aunque no embistió por un plus de fin de año. En la caldeada escena estatal mendocina, que empezó a calentarse desde el sector de la saludpública, Blas fue la primera en deslizar el pedido de una suma fija de fin de año. El pedido tienepista para generalizarse en el ala dura del sindicalismo estatal, movilizado a partir del conflictode los médicos y los profesionales de la salud con el gobierno. La presión externa En San Juan, el gobernador José Luis Gioja anunció un plus para todos los estatales de $700antes de las fiestas navideñas. En el mismo tiempo, el riojano Luis Beder Herrera adjudicó por elmismo ítem $350 para cada empleado público de una provincia con economía en estado terminal, talcomo la consideraron desde la Nación cuando Cristina Fernández justificó la prórroga de lapromoción industrial. El plus para empleados estatales más elevado lo anunció ayer el gobernador de La Pampa, MarioOscar Jorge, quien firmó una aporte extraordinario de $1.000 para cada empleado público pampeano.Por su parte, el cordobés Juan Schiaretti otorgó una suma por única vez de $400 pesos para losestatales de su provincia.

