Por Mariano Pistone
El robo de autos en Capital bajó 50% en los últimos seis meses, según precisó el jefe de la distrital, Daniel Mazzola. El comisario explicó que esto se logró a partir de un arduo trabajo de prevención en las zonas más calientes de la ciudad. Respecto del resto de la provincia, desde la División de Robo de Automotores precisaron que este año se ha dado una “leve baja” de este delito respecto de 2011 y aseguraron que para acentuar la disminución apuntarán al corazón del problema: los desarmaderos de autos.
“El problema que se da es que, cuando aplicamos fuertes medidas de prevención en algunas zonas, los delincuentes se trasladan a otras. Por eso hay departamentos donde por momentos baja mucho y otros donde no se da esa situación”, precisó el principal Marcelo Villanueva, jefe de la División de Sustracción de Automotores de la Policía.
Si bien el efectivo no brindó números precisos, sostuvo que este año se ha dado en general una “leve baja”, aunque aclaró que no están conformes con este resultado y que trabajan para poder empezar a hablar de “caída” en la sustracción de automotores en el corto plazo.
Respecto de la fuerte disminución registrada en Capital, el jefe de la distrital puntualizó que ese resultado fue posible a partir de un intenso trabajo de prevención. “El robo de autos siempre nos preocupó, por eso intensificamos el trabajo en las zonas donde más se da este delito: las inmediaciones de la Universidad Tecnológica Nacional, la calle Arístides Villanueva y la zona este de la Segunda Sección, principalmente”, contó Mazzola.
En esos lugares hace tiempo ya que se intensificaron los patrullajes y además se comenzó a pedir documentación a toda persona que sube o baja de su vehículo.
“La mayor problemática se da en los autos estacionados: los delincuentes actúan muy rápido y por eso estamos atentos a todos los que abordan uno”, agregó el jefe policial.
Viejos son los trapos
El “trabajo” de los ladrones se focaliza principalmente en vehículos viejos, pues son más fáciles de “levantar” en la calle por carecer de medidas de seguridad modernas en el arranque y también porque existe una alta demanda de repuestos para ese tipo de rodados. Es por eso que el grueso de los que son sustraídos termina en desarmaderos ilegales.
Según Mazzola y Villanueva, los rodados más buscados por los delincuentes son toda la línea vieja de Fiat (principalmente el Duna y el Uno), el Peugeot 504, el Renault 12, la Ford F100 y el Volkswagen Gol. En cuanto a los modelos más nuevos, los cacos apuntan sobre todo a las Toyota Hilux, las que deben sustraer a mano armada porque cuentan con un sistema de arranque difícil de burlar.
Estos datos coinciden con los brindados desde el Centro de Experimentación de Seguridad Vial (CESVI), el cual elabora informes periódicos sobre la sustracción de vehículos en el país.
Para esta organización, conformada por las principales aseguradores del mercado, el auto más robado es el Gol, seguido por el Fiat Duna, el Uno, el 147, el Chevrolet Corsa y el Peugeot 504.
Los registros en cuanto a la situación de Mendoza también condicen con los brindados por los jefes policiales consultados por este medio, no tanto en el porcentaje pero sí en la situación general.
Según aquel centro de estudio, el robo de autos bajó el año pasado un 15% respecto del de 2010.