Por Luciana Morá[email protected]
La discusión acerca de si una soberana o candidata a serlo puede estar embarazada durante su mandato es uno de los temas que discutieron funcionarios, legisladores y representantes de distintos organismos.
El reglamento de las aspirantes a reina fue debatido por el embarazo de una soberana
El debate acerca de si una reina de la Vendimia o candidata a serlo puede estar embarazada durante el mandato se reavivó este martes, en una reunión entre legisladores y representantes de distintos organismos. En la discusión surgieron planteos acerca de cuestiones de género, derechos de la mujer, tradición y leyes laborales, y el compromiso a debatir sobre el reglamento de las reinas en el ámbito legislativo en busca de un cambio.
La semana pasada se conoció que la actual reina de Lavalle está embarazada y no por eso perdió su cargo. Esta situación impulsó al diputado Gustavo Arenas (FPV) a convocar a un debate entre el Ministerio de Cultura, coordinadoras de reinas, el Inadi, Derechos Humanos y la Comisión de Reinas Nacionales de la Vendimia (Corenave), entre otros organismos relacionados con la Vendimia.
Princesas o mujeres reales
El Reglamento de las Reinas de la Vendimia establece, entre otros requisitos, que las aspirantes en todos los niveles deben ser solteras y no tener hijos, además de mantener esas condiciones durante su eventual reinado, a riesgo de verse obligadas a renunciar si dejaran de cumplirlas.Mientras la Corenave prefirió tirarles la pelota a los legisladores o al pueblo “soberano” para que decidan qué hacer con el reglamento, coordinadoras de reinas insistían con que la agenda de una reina es muy agitada y no es apta para una mujer embarazada, que “debe estar muy cuidada”.
“Si la reina representa el trabajo realizado (la cosecha) y a la mujer mendocina, la gran cantidad de mendocinas trabaja durante el embarazo. Es inteligente y hermosa, pero también madre, luchadora y trabajadora”, dijo la diputada Liliana Vietti (UCR). En este sentido, Vanina Abraham (Derechos Humanos) argumentó: “El reglamento vulnera dos convenciones internacionales y la ley 26.485, destinada a prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres en los ámbitos en que desarrollen sus relaciones interpersonales (...) La reina recibe un salario por estar a disposición del Estado y eso es un contrato laboral, y hay leyes que protegen el derecho de las embarazadas a no perder su trabajo por ello”.
En tanto, la Reina Nacional de la Vendimia, Wanda Kaliciñski, opinó: “La actividad de la reina y la presión social es mucha. Ven todo el tiempo cómo estás vestida, si engordás (...) Cuando vas a una escuela, los chicos te ven como la princesa de Disney y por ahí sería un poco chocante que estuviera embarazada. Sin embargo, creo que una embarazada, si puede cumplir con las funciones, lo debería hacer. Pienso que a los mendocinos les costará, pero deberá ser cuestión de acostumbrarse”. El “paradigma de la princesa de Disney” es el que hay que cambiar, según Abraham, Vietti y Valeria Martínez (Inadi).
“Como funcionarios públicos tenemos la responsabilidad de cambiar el estereotipo de que una persona sea violentada de alguna manera por estar embarazada”, coincidieron.



