El Gobierno modificó el proyecto original (foto), que planteaba profundas reformas en el Parque Cívico, tras un acuerdo con una de las organizaciones ambientalistas que se había quejado por la tala de árboles y a favor de los espacios verdes.

El polémico Paseo del Bicentenario se quedó sin fuente y se rediseñará el puente para los peatones

Por UNO

El Gobierno provincial modificó el proyecto original del Paseo del Bicentenario, que plantea profundas reformas en el Parque Cívico, luego de llegar a un acuerdo con una de las organizaciones ambientalistas que había levantado la voz contra la tala de centenarios árboles y a favor de la preservación de espacios verdes. La sentencia de muerte pesaba principalmente sobre una hilera de 32 ejemplares de tilo, los que ahora serán mantenidos en pie. Sólo se erradicarán siete moras y dos olmos.

Para que esto sea posible, los trabajos, que comenzaron a principios de año, tomarán a partir de ahora un nuevo rumbo. Las modificaciones incluyen que no se construya la fuente que estaba proyectada levantar frente a la Casa de Gobierno, lo cual implica mantener 2.500 metros cuadrados de verde; también se decidió reubicar el puente peatonal que unirá la calle Pedro Molina con el Parque Cívico (ver aparte). “Será mucho más pequeño, más angosto y se hará respetando la presencia de árboles importantes”, afirmó Jénifer Ibarra, titular de la fundación Cullunche, entidad que desde un principio trató de frenar, recursos judiciales mediante, el avance de las obras sobre los centenarios ejemplares.

Las principales reformas-Rampas. Se reubicarán las rampas semicirculares que iban a servir de acceso al edificio del memorial. Ahora estarán pegadas al mismo de forma paralela.

-Arbustos. Todos los arbustos involucrados en la realización de la obra serán trasplantados dentro del mismo parque.

-Verde. Se plantará la cantidad necesaria de forestales para consolidar el espacio verde de acuerdo con las necesidades ambientales.

-Puente. Se reubicará el puente peatonal que unirá la calle Pedro Molina con el Parque Cívico. El mismo se adaptará ahora al trazado del arbolado público y a la forestación existente. Para ello, disminuirá su ancho para mantener en pie la mayor cantidad de árboles posible. De esta manera, se rescatará un ceibo –que tendría 150 años–, un pezuña de vaca y seis olmos.

-Fuente. No se construirá la mentada fuente que iba a estar ubicada frente a la Casa de Gobierno, como tampoco sus caminos laterales.

En su lugar, se pondrá en valor la que ya existe en el sitio. De esta manera, se estima que se lograrán preservar unos 2.500 metros cuadrados de verde consolidados con algunos árboles que tienen más de cien años.

Un camino sinuosoEl Paseo del Bicentenario, que además albergará un memorial subterráneo para exponer la Bandera del Ejército de los Andes, fue anunciado el 3 de julio de 2009. La licitación se realizó poco más de un año después y las obras, con un presupuesto de más de $9 millones, comenzaron recién en enero de este año. La idea del gobernador Celso Jaque era poder inaugurar este monumento a los 200 años de la Revolución de Mayo en 2010, pero cumplir ese objetivo se volvió imposible y ahora con suerte quedará terminado antes de que deje su mandato.

El proyecto generó polémica desde el momento que fue presentado en sociedad. Fueron varias las voces que se alzaron en contra, entre las que se cuenta la del Colegio de Arquitectos, que cuestionó que la comunidad no haya participado en la iniciativa. Luego, ya con las obras en marcha, la red ambientalista Oikos alertó que no se había completado la evaluación de impacto ambiental y solicitó a Fiscalía de Estado que ordenara frenar los trabajos.

De todas maneras, el golpe más certero que recibió el proyecto se produjo a fines de enero, cuando el 16º Juzgado Civil hizo lugar a una medida de no innovar solicitada por la Fundación Cullunche. La misma le ordenó al Gobierno y a la constructora a cargo de la obra no talar ningún árbol del Parque Cívico hasta que el pleito esté finalizado. De todas maneras, la medida no dispuso paralizar las obras y las mismas siguieron su marcha, aunque a paso más lento.

Ahora, reformado el proyecto original, sería inminente el retiro del recurso de amparo, aunque seguirá su marcha la denuncia penal, también presentada por la fundación que comanda Ibarra, por supuesto incumplimiento o desobediencia de la orden judicial de no talar árboles.